El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha criticado duramente la decisión del Gobierno Nacional de trasladar la construcción de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) de YPF desde Bahía Blanca a Río Negro. Durante una conferencia de prensa, Kicillof describió esta medida como «intempestiva», «irresponsable» y «vengativa», atribuyéndola a «un capricho y una cuestión política, arbitraria e ideológica del Presidente».
Kicillof expresó su descontento y señaló que la administración provincial no tiene planes de emprender acciones judiciales para revertir la decisión. Según el gobernador, la medida no se basa en consideraciones económicas, sino en una represalia política contra el gobierno peronista de Buenos Aires. «La votación intempestiva del directorio de YPF que revirtió el proyecto original es un escándalo y va en contra de los compromisos que la empresa tenía con la provincia», afirmó.
El gobernador también sugirió que esta decisión es una respuesta de Milei a su derrota en las elecciones provinciales, en las que no ganó ni un solo municipio. Kicillof argumentó que la medida busca castigar a la provincia y perjudicarla en un intento de cambiar su voto en futuros comicios.
Durante la conferencia, Kicillof desmintió varias afirmaciones del gobierno nacional para justificar el cambio de localización de la planta. En primer lugar, rechazó la idea de que la decisión estuviera relacionada con la no adhesión de la provincia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), citando una conversación con el CEO de YPF, Horacio Marín, quien le aseguró que la decisión se basó en estudios económicos y no en el RIGI.
En segundo lugar, Kicillof insistió en que esta no es una rivalidad entre provincias y evitó confrontar con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacando que la responsabilidad recae únicamente en el Presidente, quien tomó una decisión que considera perjudicial para el país.
Además, el gobernador afirmó que el argumento del Presidente sobre los beneficios económicos del cambio de localización es falso. Según Kicillof, a Milei no le importa la producción ni la generación de empleo, especialmente en la provincia de Buenos Aires. «El fundamentalismo ideológico de Milei está causando enormes problemas al país», añadió.
Finalmente, Kicillof criticó los comentarios del Presidente, quien lo calificó de «socialista» o «comunista». «Es un delirio caracterizarme de esa manera. Él usa esos calificativos para quienes no están de acuerdo con él», subrayó Kicillof, recalcando su identidad peronista y su compromiso con los esfuerzos realizados en la provincia.