El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura crítica al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incluido en la Ley Bases, advirtiendo que podría desencadenar más litigios en tribunales extranjeros, similares a los juicios sobre YPF y los fondos buitre. «Es una cesión de soberanía clara y evidente», afirmó el mandatario.
Las declaraciones de Kicillof surgieron después de que el presidente de YPF, Horacio Marín, pusiera en duda la instalación de una planta de gas natural licuado (GNL) en Bahía Blanca, sugiriendo que podría trasladarse a Río Negro si esta última provincia adhiere al RIGI. «Sin el RIGI no hay GNL», declaró Marín a LN+ la semana pasada.
En una conferencia de prensa este lunes, Kicillof respondió enfáticamente: «La posibilidad de instalar una planta de GNL en Argentina surge con la recuperación de YPF y Vaca Muerta. Es un tema demasiado importante como para tratar de enredarlo con cuestiones coyunturales o partidarias». El gobernador recordó que la inversión en Bahía Blanca fue anunciada y aprobada por YPF y Petronas en septiembre de 2022, sin necesidad del RIGI y con menores beneficios que los ofrecidos actualmente.
Kicillof señaló que hay varios proyectos pendientes a la espera de los beneficios del régimen, beneficios que calificó como «exorbitantes» y que considera innecesarios y perjudiciales para el país. «El RIGI establece que cualquier disputa sobre el régimen se discutirá en tribunales del exterior», advirtió, mencionando la experiencia negativa de Argentina en los tribunales del CIADI, donde los argumentos del gobierno argentino no fueron atendidos.
El gobernador criticó que, en el caso de YPF, se utilizara la ley argentina en un tribunal de Nueva York en contra del país, destacando la paradoja de que ningún tribunal argentino daría más validez al estatuto de una empresa privada sobre la Constitución Nacional.
«A cada uno de estos proyectos el RIGI les da jurisdicción externa. Está dando más de lo que piden y por fuera de parámetros básicos que tienen que ver con la soberanía nacional. El RIGI es una promo, un 2×1, y la pregunta es por qué, para qué, y en beneficio de quién», concluyó Kicillof, poniendo en duda la conveniencia y los beneficiarios reales de este régimen de incentivos.