El Palacio de Tribunales, ubicado en la zona de Talcahuano al 500, se vio envuelto en tensión y desalojo este martes debido a una amenaza de bomba. La alerta fue recibida a través de un llamado al 911, lo que desencadenó una rápida respuesta por parte de la Policía de la Ciudad y el despliegue del Escuadrón Antibombas.
El personal de la Comisaría Vecinal 1 B de la Policía de la Ciudad, junto con unidades especializadas en Búsqueda y Detección, incluyendo dos perros entrenados, iniciaron el protocolo de seguridad alrededor de las 9 de la mañana, tras recibir la advertencia sobre la presencia de un posible artefacto explosivo en el edificio.
Ante la inminente amenaza, los trabajadores que se encontraban dentro del Palacio de Tribunales fueron evacuados de manera ordenada y rápida. El procedimiento de inspección se extendió a todos los pisos del edificio, incluyendo el subsuelo, en un esfuerzo por detectar cualquier dispositivo sospechoso.
Un empleado judicial, en declaraciones a los medios, describió la situación como un «cuadro de amenaza» que llevó al cumplimiento del protocolo de evacuación. Afortunadamente, el desalojo se llevó a cabo sin incidentes, y los trabajadores aguardaron pacíficamente en la plaza frente al edificio judicial.
Tras más de una hora y media de búsqueda exhaustiva, el área fue declarada segura y se permitió el reingreso del personal al Palacio de Tribunales. Aunque la amenaza resultó ser falsa, el incidente destaca la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante situaciones de emergencia.