El próximo 9 de mayo, Argentina se verá sumido en un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), en conjunto con las dos CTA, en lo que promete ser una contundente medida de fuerza que afectará diversos sectores clave de la economía y la sociedad. Con la adhesión de todos los gremios del transporte, incluyendo trenes, colectivos y subterráneos, la paralización del país parece inminente.
Desde la CGT, el triunviro Pablo Moyano ha afirmado que este paro será «contundente», mientras que su colega Héctor Daer lo ha calificado como «un parazo». La medida, que busca manifestarse como un mensaje directo a los senadores, tiene como objetivo presionar para que rechacen proyectos de ley como la Ley Bases y el paquete fiscal, que han obtenido media sanción en Diputados.
Moyano, en una asamblea de trabajadores pertenecientes a gremios de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), expresó que el paro es una advertencia para los senadores, especialmente aquellos que aún no han definido su postura frente a los mencionados proyectos legislativos.
La CGT no limita su acción al paro, sino que también despliega una estrategia política en el Congreso. Los líderes sindicales Daer y Moyano tienen programadas reuniones con distintos bloques senatoriales, buscando consolidar el rechazo al proyecto Bases, especialmente entre aquellos senadores que han mostrado cierta apertura a la negociación.
El rechazo a los proyectos legislativos no es la única motivación detrás del paro. Los gremios también denuncian cambios en las condiciones laborales propuestos por el gobierno, que amenazan la estabilidad de los empleados públicos y limitan su derecho a huelga.
Por su parte, diversas asambleas gremiales, como las de los aeronaúticos, han expresado su repudio a la pretendida privatización de Aerolíneas Argentinas y la política de cielos abiertos, que consideran una amenaza a la soberanía nacional.
En cuanto a las adhesiones al paro, los gremios de los medios de transporte han anunciado su participación, así como la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, quienes destacan la importancia de detener legislaciones que perjudican a los trabajadores.
Con un país que se prepara para detenerse en una demostración de fuerza sindical, el paro general del 9 de mayo promete ser un hito en la lucha por los derechos laborales y contra políticas que atentan contra los intereses de los trabajadores argentinos.