En una jornada cargada de tensión, organizaciones sociales se movilizaron hacia la Quinta de Olivos para repudiar los recortes en programas sociales implementados por el Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Petovello. Sin embargo, el avance de los manifestantes fue bloqueado por un considerable despliegue de fuerzas de seguridad, desatándose enfrentamientos que culminaron con una manifestante descompensada y asistida por el SAME.
La convocatoria, liderada por la Utep, el Frente de Lucha de Piquetero y otras agrupaciones, buscaba expresar el rechazo al ajuste que afectó a más de 200 mil planes sociales y exigir la restitución de fondos para comedores populares. Sin embargo, a escasos metros de la residencia presidencial, se encontraron con un fuerte cordón policial que les impidió avanzar.
Según testigos, la situación escaló cuando, en medio de forcejeos, una mujer manifestante sufrió convulsiones, requiriendo asistencia médica urgente. Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero, denunció la falta de consideración por parte de las autoridades: «Es una vergüenza el operativo policial. Acá no hay asesinos, ni criminales, acá hay gente que tiene hambre, que tiene necesidades, que está haciendo un reclamo y que tiene derecho hacerlo.»
Aunque la manifestación estaba prevista para desconcentrarse a las 14:00 horas, los movimientos piqueteros comenzaron a retirarse alrededor de las 12:30, manteniendo su compromiso con futuras acciones de protesta. «Desconcentramos, pero continúa el plan de lucha», afirmó Belliboni, anunciando una conferencia de prensa en el Congreso para el jueves próximo.
La movilización de este martes no fue un hecho aislado, sino parte de una jornada nacional de protesta que incluyó más de 500 cortes de calles en todo el país. La indignación se centra en el recorte de ingresos a 226 mil titulares del antiguo Potenciar Trabajo, así como en la exigencia de restitución de fondos para comedores populares.
En un contexto paralelo, la fiscalía solicitó a Petovello especificar las acciones tomadas por su cartera para garantizar la distribución de alimentos en comedores y merenderos durante los últimos meses. Este pedido se enmarca en una creciente preocupación por la situación alimentaria en sectores vulnerables.
La jornada de lucha coincidió con el inicio del tratamiento en comisiones del Senado de la polémica Ley Bases, objeto de rechazo por parte de los movimientos sociales, quienes la consideran una amenaza para el empleo formal y un impulso hacia el aumento del desempleo y el trabajo informal.