La empresa estatal israelí está denunciada por realizar un plan de manejo de agua que controla y limita el acceso a los habitantes del territorio palestino.
Neuquén, una vez más en el epicentro de las tensiones geopolíticas, protagoniza titulares con la firma de un controvertido convenio con una empresa israelí mientras se despliega una polémica regional.
La reciente visita a Argentina de Laura Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, reavivó la atención sobre Neuquén, donde ya se encuentran la estación espacial china y una base militar estadounidense, generando un terreno fértil para el debate internacional.
El acuerdo en cuestión, firmado por el gobernador neuquino con la empresa israelí Mekorot, busca abordar el estudio de los recursos hídricos en la provincia. Sin embargo, esta elección ha desatado críticas debido al historial de Mekorot, incluida en una lista negra de la ONU por su actividad en asentamientos ilegales en Israel y por la negación del acceso al agua en Palestina.
Este convenio se suma a otros firmados por diversas provincias argentinas y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) con Mekorot, como parte de un plan para desarrollar la gestión del agua en el país, basándose en el «modelo israelí».

Mientras Neuquén se embarca en este acuerdo, al otro lado de la frontera, en Chile, surge una denuncia similar. La Agrupación de Abogados por Palestina ha solicitado una investigación sobre un contrato entre una entidad pública chilena y Mekorot, argumentando que la empresa ha violado recomendaciones internacionales sobre el acceso al agua en Palestina.
En un contexto regional tenso, marcado por las tensiones en Medio Oriente y la solidaridad chilena con la causa palestina, la elección de Neuquén de asociarse con Mekorot podría tener repercusiones tanto locales como internacionales.
El gobierno neuquino defiende el acuerdo como una medida para gestionar adecuadamente el recurso hídrico en una provincia petrolera, enfocándose también en la industria del fracking en Vaca Muerta, que plantea desafíos ambientales significativos.
El futuro de esta alianza y su impacto en la región se mantienen bajo escrutinio en un contexto geopolítico cada vez más complejo y sensible.