La educación superior en Argentina está en crisis, y la última víctima es la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que se encuentra en una situación desesperada debido a los recortes provocados por las políticas de Milei. En un giro absurdo y cruel, la facultad se enfrenta a una factura de luz de 14 millones de pesos, casi tres veces más que la tarifa anterior. Este aumento descomunal amenaza con paralizar todas las actividades académicas.
El decano de la facultad ha advertido sobre la gravedad de la situación, señalando que este incremento se debe a la eliminación del subsidio estatal, con aumentos tarifarios aún pendientes. Con un presupuesto congelado y sin margen para hacer frente a tales gastos, la universidad se encuentra al límite.
El problema no se limita a Exactas de La Plata; otras instituciones enfrentan circunstancias similares. La Universidad Nacional de Moreno también ha visto un aumento del 200 por ciento en su factura de electricidad. El panorama es tan alarmante que los estudiantes están comenzando a movilizarse, conscientes de que sus estudios están en peligro.
El Consejo Interuniversitario Nacional ha advertido sobre las consecuencias devastadoras que enfrentan las instituciones públicas si no se toman medidas urgentes. La falta de respuesta por parte de las autoridades responsables es inaceptable y deja a la educación en un estado de emergencia.
En respuesta a esta crisis, el centro de estudiantes de Exactas ha convocado a una asamblea para discutir acciones a tomar. La incertidumbre y el temor se apoderan de la comunidad estudiantil, que ve cómo sus oportunidades educativas se ven amenazadas por la negligencia gubernamental.
Es hora de que las autoridades actúen y prioricen la educación superior. ¡No podemos permitir que la falta de presupuesto ponga en peligro el futuro de nuestros jóvenes y de nuestra sociedad en su conjunto!