«¡CONICET Rompe Barreras! Transforma Residuos de Cervecerías en Energía Renovable»

Un grupo de especialistas del CONICET ha desatado un verdadero terremoto en el mundo de la ciencia y la ecología al lograr generar biogás utilizando desechos provenientes de cervecerías artesanales. Este sorprendente avance, publicado en la prestigiosa revista Waste and Biomass Valorization, promete cambiar por completo la forma en que vemos la producción de alimentos y energía.

Los investigadores dirigidos por Edgardo Albertó, líder del trabajo e investigador del CONICET, se centraron en el «bagazo de cerveza», un residuo común en la industria cervecera, y lo convirtieron en un suplemento nutricional para el cultivo de una especie de hongo ostra. Los resultados fueron asombrosos: lograron incrementar los rendimientos del hongo en un 100% a escala de laboratorio.

Pero aquí no termina la historia. Utilizando equipos biodigestores semicontinuos, el equipo de científicos procesó los residuos resultantes de la producción de estos hongos y generó una cantidad significativa de biogás, principalmente metano. Este biogás tiene un potencial enorme, ya que puede ser utilizado como combustible para alimentar generadores de electricidad y otras aplicaciones.

Albertó señala que este avance se enmarca en el concepto de economía circular, donde los subproductos de una actividad se convierten en materia prima para generar nuevos productos en otros sistemas. Además, destaca que esta tecnología no solo aumenta la producción de alimentos, sino que también ayuda a reducir los impactos ambientales al reutilizar desechos de la industria cervecera.

La empresa Mycelio.Bio ya está utilizando esta tecnología, asesorada por el equipo de investigación, y está empleando el bagazo de cerveza en sus fórmulas gracias a un convenio con Cervecerías y Malterías Quilmes. Este innovador enfoque no solo beneficia a la empresa, sino que también contribuye a resolver el problema de los desechos malolientes para las cervecerías artesanales en las grandes ciudades.

Los científicos también están explorando la posibilidad de utilizar los subproductos de la producción de hongos como materia prima para generar aún más biogás, ampliando así el concepto de economía circular a nuevas fronteras. Se proyecta escalar estos resultados a nivel de planta piloto para su posterior transferencia al sector privado.

Este trabajo pionero no solo representa un avance tecnológico, sino que también abre las puertas a un futuro más sostenible y energéticamente eficiente. Sin duda, ¡el futuro está en convertir la cerveza en biogás!

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