La epidemia de dengue en Argentina ha alcanzado proporciones alarmantes, con más de 180 mil casos registrados y 129 muertes hasta la fecha. A pesar de la recomendación de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain) de avanzar con la implementación de la vacuna contra el dengue, el Gobierno ha adoptado una postura inesperada para frenar su uso.
En un comunicado emitido por el Ministerio de Salud, se argumenta que no se avalará la difusión de miedo y confusión por parte de la política o los medios de comunicación. Además, se insta a las empresas vinculadas con la producción de vacunas a evitar presiones que podrían apresurar decisiones.
El comunicado hace hincapié en la responsabilidad del Ministerio de Salud como organismo rector encargado de definir una estrategia de inmunización, señalando que esta decisión no puede estar sujeta a intereses que desinformen y generen preocupación en la población.
Si bien la Conain recomendó la implementación focalizada de la vacuna en grupos específicos, el Gobierno arguye que es prematuro hacerlo. Se recuerda que, aunque la vacuna Qdenga fue aprobada por la Anmat en abril de 2023, aún se están llevando a cabo estudios para determinar su efectividad en diferentes grupos etarios y regiones endémicas.
El comunicado también menciona el intento anterior de producir una vacuna contra el dengue, conocida como Dengvaxia, que no obtuvo los resultados esperados.
El Ministerio de Salud reafirma su compromiso de continuar evaluando la situación con seriedad y compromiso sanitario, en colaboración con la Conain y la OPS, para determinar un programa de inmunización seguro y efectivo.
Se subraya que las decisiones se basarán en evidencia científica y no en operaciones de prensa, y se destaca el consenso de todas las autoridades sanitarias del país en las políticas implementadas hasta el momento.
Sin embargo, el comunicado no lleva la firma del Ministro de Salud, Mario Russo, lo que ha generado atención por parte de expertos en salud.
Además, se señala la responsabilidad compartida por la actual epidemia récord, atribuyendo parte de la falta de prevención al Gobierno anterior.
En cuanto a la escasez de repelentes, el Ministerio de Salud no proporciona explicaciones, dejando preguntas sobre posibles planes de contingencia en estos casos.
La situación del dengue en Argentina plantea desafíos significativos para la salud pública, y la decisión sobre la implementación de la vacuna sigue siendo objeto de debate y controversia en el país.