Villarruel busca a toda costa frenar el rechazo al megadecreto mientras los bloques provinciales presionan

En una frenética carrera contra el tiempo, la vicepresidenta Victoria Villarruel se encuentra en aprietos tratando de esquivar el inminente rechazo al megadecreto en el Senado, en medio de crecientes tensiones y presiones de los bloques provinciales.

El DNU, que en un principio contaba con cierto blindaje, ahora se enfrenta a un escenario desfavorable en el Senado, donde se gesta un seguro rechazo. Villarruel, según fuentes cercanas, intenta desesperadamente encontrar alternativas para evitar el debate en el recinto, ante la certeza de que el tiempo juega en su contra.

Las fuerzas políticas, tanto radicales como peronistas no kirchneristas, rionegrinos, entrerrianos y neuquinos, coinciden en que el rechazo al DNU es solo cuestión de tiempo. Los senadores provinciales, en un acto sin precedentes, han advertido a Villarruel mediante una sesión especial, marcando el fin de la espera y la necesidad de abordar el debate.

La presidente del Senado ha perdido terreno al negarse sistemáticamente a convocar sesiones para tratar el megadecreto, apostando inicialmente a diluir el debate en la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo. Sin embargo, la crisis por la coparticipación en Chubut ha complicado aún más sus relaciones con los bloques provinciales.

Nueve senadores de fuerzas provinciales, encabezados por Edgardo Kueider y «Camau» Espínola, han firmado una carta advirtiendo sobre la convocatoria a una sesión especial. Estos senadores representan el núcleo que podría definir el destino del megadecreto desregulador de Milei en el recinto.

A pesar de los intentos de Villarruel por negociar con los bloques provinciales y evitar que el «kirchnerismo» se lleve la victoria en su propio terreno, la posibilidad de que la sesión especial resulte en una media sanción en contra del megadecreto es inminente.

El partido Unión por la Patria (UxP) ha estado haciendo un meticuloso poroteo de votos en contra desde hace un mes. Con 33 votos propios, necesitan sumar otros cuatro para alcanzar el quórum necesario. Algunos senadores, como Lucila Crexell y Mónica Silva, ya han expresado su postura crítica sobre los DNUs, anticipando su voto en contra.

El escenario se presenta desafiante para Villarruel, quien ve cómo los bloques provinciales se le vuelven en contra y la posibilidad de un rechazo al megadecreto se torna inminente. La carrera contra el tiempo en el Senado promete un desenlace lleno de tensiones y confrontaciones políticas.

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