En medio de la intensa disputa entre Javier Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lanzó una controvertida declaración que ha generado un fuerte rechazo. Con un tono despectivo, la líder del PRO afirmó: «En Chubut no vive nadie, hay nada más que un millón de guanacos».
La brutal descalificación de Bullrich se produjo durante sus declaraciones sobre la economía de Chubut en el contexto del conflicto por el envío de fondos y la situación financiera de la provincia. La ministra argumentó que la economía de Chubut es poco diversificada, dependiendo en gran medida de la pesca y el petróleo, y criticó la falta de desarrollo en el sector minero.
Bullrich afirmó: «Es una provincia que vive de la pesca, que vive del petróleo, que no vive de la minería porque se votó la ley y luego se echaron para atrás, pero podría vivir de la minería». Sin embargo, sus declaraciones tomaron un giro despectivo al añadir: «Porque tiene una planicie, yacimiento de plata y después tiene, digamos, desde la costa hasta la montaña, tiene todo tipo de minerales y no vive nadie».
La ministra de Seguridad no contenta con la descalificación previa, continuó en un tono peyorativo: «Hay nada más que un millón de guanacos». Estas palabras marcan un cambio significativo en la posición de Bullrich, quien anteriormente respaldó abiertamente al gobernador Torres durante la campaña electoral, incluso celebrando su triunfo.
Ante estos comentarios, Ignacio Torres respondió acusando a Bullrich de utilizar el conflicto para avanzar en su carrera política. Torres afirmó que la ministra «usó este conflicto para plantarse en frente de Macri por una puja partidaria» y lamentó la situación. Añadió que Macri tuvo un gesto de nobleza al ofrecerse como mediador, mientras que Bullrich aprovechó la situación para buscar adhesiones.
La descalificación de la ministra ha generado un fuerte repudio, no solo por parte de los habitantes de Chubut, sino también de diversos sectores políticos que condenan el tono despectivo utilizado por Bullrich. La polémica continúa alimentando el conflicto en una ya tensa relación entre el Gobierno de Milei y los gobernadores del sur del país.