En enero de este año, la jubilación mínima en Argentina alcanzó su valor real más bajo desde la crisis económica de 2002, según revela un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA). La situación se agrava aún más con la proyección de que a lo largo de 2024 podría perforar ese piso, generando preocupación en la clase pasiva del país.
La implementación del ajuste fiscal por parte del presidente Javier Milei ha acelerado la tendencia a la baja del poder adquisitivo de los jubilados y pensionados. A pesar de la búsqueda de equilibrio financiero destacada por el ministro de Economía Luis Caputo, el costo social se evidencia en la brusca caída del haber mínimo en los dos primeros meses del gobierno de Milei.

El último informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso informa que, en enero, la Administración Pública Nacional logró un superávit financiero del 0,2% del PBI, gracias a recortes significativos en el gasto público, especialmente en jubilaciones y pensiones. El impacto directo se traduce en el valor real más bajo de las jubilaciones desde 2002.
IDESA utiliza como referencia la evolución del haber mínimo desde la crisis de 2001 para ilustrar el deterioro. Después de períodos de recuperación, el ajuste fiscal de Milei ha llevado la jubilación mínima a niveles preocupantes, retrocediendo a cifras cercanas al mínimo histórico del año 2002.
El informe también destaca que las jubilaciones se ajustarán recién en marzo de este año y pronostica que la caída alcanzará niveles inéditos en enero y febrero. Suponiendo una inflación del 20% en enero, el valor real de las jubilaciones será el equivalente a 88.094 pesos a precios de diciembre de 2023. En febrero, se espera que se sitúe por debajo del valor real de 2002.
IDESA advierte sobre la estrategia de equilibrar las cuentas públicas mediante la licuación de jubilaciones, calificándola como endeble y con impacto regresivo. El informe destaca que esta estrategia genera tensiones políticas y aumenta las demandas judiciales contra la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Además, subraya que el superávit de enero es positivo pero precario, y si no se percibe un sostenimiento del equilibrio fiscal, los beneficios se diluyen, según experiencias pasadas.
La situación de las jubilaciones en Argentina se encuentra en un momento crítico, con la clase pasiva enfrentando una disminución significativa de su poder adquisitivo, lo que plantea desafíos económicos y sociales para el país.