Las primeras señales de la recesión han comenzado a emerger tan solo un mes después de que Javier Milei asumiera la Presidencia. En diciembre, el consumo experimentó una caída significativa, perdiendo 6 puntos en comparación con el repunte de noviembre, con un modesto crecimiento del 1,4%. Este impacto se sintió especialmente en los comercios barriales, que entraron en terreno negativo, y los hipermercados, donde el volumen comercializado se redujo a la mitad. La liberación de precios de alimentos y bebidas, la devaluación que afectó los ingresos y la cautela de los consumidores frente a posibles aumentos generalizados en diversos rubros contribuyeron a este declive. Fuentes del sector advierten que en enero se esperan «números de desastre».
El informe de la consultora Scentia, al que accedió Página I12, revela que en diciembre las ventas en todos los canales de todo el país aumentaron apenas un 1,4%, muy por debajo del 7,7% registrado en noviembre. En el AMBA, las ventas crecieron un 2%, en comparación con el 8,2% de mejora en noviembre, mientras que en el interior estuvieron al borde de entrar en terreno negativo, con un aumento del 0,9% en diciembre frente al 7,3% de noviembre.
La liberación de precios y la devaluación afectaron principalmente a los barrios, donde las ventas en autoservicios y locales de cercanía cayeron un 2,9% en diciembre, en contraste con el aumento del 5% en noviembre. En los hipermercados, las ventas solo crecieron un 5,9%, después de un noviembre con una mejora del 10,4%. Además de la liberación de precios, la finalización de acuerdos como Precios Justos también impactó negativamente en las ventas de los hipermercados.
Hacia adelante, todo empeora
Durante la gestión de Sergio Massa en Economía, a pesar de la inflación, el consumo masivo mantenía números interesantes debido a acuerdos de precios y la ausencia de liberación en otros rubros. Sin embargo, en solo un mes del gobierno de Milei, se ha alcanzado un récord de congelamiento económico. La serie histórica de Scentia muestra que el consumo venía creciendo de manera constante desde mayo de 2023, pero la liberación de precios frenó abruptamente este fenómeno en diciembre.
En los barrios, solo Alimentación y los productos Impulsivos sostuvieron ventas positivas en diciembre, mientras que Bebidas experimentó una caída del 17%. Las perspectivas para enero son sombrías, con proyecciones que sugieren un desplome del índice general de consumo entre 10 y 12 puntos, lo que sería la primera vez desde la crisis del 2001 que se observaría una cifra similar.