En respuesta a la persistente falta de respuestas a sus reclamos, la organización social Somos Barrios de Pie llevará a cabo una movilización este lunes hacia la Quinta Presidencial de Olivos. La protesta tiene como objetivo expresar la preocupación por la escasez de alimentos en los comedores comunitarios y rechazar las medidas económicas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
La convocatoria surge después de varias marchas de «ollas vacías» que se dirigieron al Ministerio de Capital Humano y al Hotel Libertador. Norma Morales, secretaria adjunta de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y referente de Barrios de Pie, lamentó la falta de respuestas oficiales ante la crítica situación que enfrentan.
A pesar de las anteriores movilizaciones, la organización no ha obtenido ninguna respuesta por parte de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ni del presidente Milei. La falta de diálogo oficial ha llevado a la decisión de adelantar la movilización un día, coincidiendo con la ausencia del presidente, quien tiene previsto viajar a Suiza para participar en la 54ª Reunión Anual del Foro de Davos.
«Es imperioso que las autoridades tomen medidas para compensar la pérdida de poder adquisitivo del salario», subrayó Daniel Menéndez, coordinador nacional de Somos Barrios de Pie. En ese sentido, hizo hincapié en la necesidad de una nueva Ley de Emergencia Alimentaria que brinde amparo y protección alimentaria a los sectores más vulnerables en medio de un escenario económico complicado.
La semana pasada, representantes de Barrios de Pie realizaron protestas simbólicas golpeando ollas vacías para expresar su rechazo a las políticas económicas del Gobierno. La situación en los barrios populares, especialmente en el conurbano bonaerense, se ha vuelto cada vez más crítica, con comedores que han tenido que reducir la frecuencia de sus servicios debido a la falta de recursos.
Ante la angustia y tristeza en los barrios, Norma Morales advirtió sobre la posibilidad de tener que reducir la frecuencia de las comidas a una vez por semana si el Gobierno no toma medidas inmediatas. La dirigente enfatizó la preocupación por la situación de los abuelos que, tras haber trabajado toda su vida, podrían verse obligados a comer tan solo una vez por semana si la situación persiste sin cambios.