La designación de Spagnuolo como director de ANDIS ha generado preocupación y críticas debido a su falta de experiencia en discapacidad, su escasa presencia en el organismo y la compleja situación financiera que enfrenta la agencia. Las expectativas están puestas en la nueva gestión para abordar la emergencia en el sector y brindar soluciones concretas a las necesidades de las personas con discapacidad

El presidente Javier Milei ha generado controversia al designar a Diego Spagnuolo, su abogado personal, como director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), a pesar de no contar con experiencia ni formación en el área. La falta de antecedentes de Spagnuolo ha generado preocupación entre las organizaciones que representan a personas con discapacidad, quienes alegan no conocerlo y destacan que su primera aparición pública fue el 28 de diciembre pasado, cuando fue formalmente designado mediante Boletín Oficial.
Aunque la gestión de Spagnuolo en ANDIS apenas está en sus primeras etapas, ya enfrenta una serie de desafíos significativos. La obra social del sector se encuentra endeudada, los prestadores enfrentan un retraso del 100% en comparación con la inflación, y el aumento de precios en los medicamentos ha afectado a más de un millón de personas. Diversas organizaciones, incluida la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), han declarado una situación de «emergencia».
Las críticas también se centran en la falta de presencia de Spagnuolo en las oficinas del organismo y en su escasa participación en reuniones con titulares de organizaciones relacionadas con la discapacidad. Su ausencia y la falta de acciones concretas han generado inquietud entre quienes trabajan en el sector y son el vínculo esencial entre las políticas públicas y las personas con discapacidad.
La situación financiera de ANDIS es compleja, con deudas acumuladas desde la gestión anterior y recortes de fondos que afectan a diversas provincias. La emergencia se agrava con aumentos significativos en los costos de transporte, medicamentos y salarios para los centros de rehabilitación, lo que pone en riesgo la prestación de servicios esenciales.
Además, Spagnuolo no ha establecido contacto con los empleados de ANDIS, quienes temen un ajuste por despidos, ya que muchos contratos han sido extendidos solo hasta marzo. La parálisis del organismo desde la llegada de la nueva gestión también preocupa a los trabajadores, quienes denuncian una falta de acción y temen por el futuro de la agencia.