En una conferencia de prensa desde Casa Rosada, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció este jueves la intención del Gobierno nacional de derogar la reciente Ley de Alquileres, alegando que ha causado «mucho daño al sector inmobiliario». Sin entrar en detalles, Adorni expresó que se buscará promover «la libertad de las partes en contratos privados» y adelantó que habrá novedades en el corto plazo.
Las críticas a la legislación actual también fueron respaldadas por el portavoz del presidente Javier Milei, quien señaló que la Ley de Alquileres ha perjudicado al mercado inmobiliario y que cualquier medida que dañe a la población será subsanada y corregida.
Estas declaraciones coinciden con la postura expresada por Milei durante su campaña y su tiempo como presidente electo, donde abogó por la derogación de la normativa que actualmente regula a más de 8 millones de inquilinos.
El Gobierno propone que los acuerdos de alquiler se rijan dentro del marco del Código Civil y Comercial, argumentando que este abarca la regulación de contratos, la vida comercial, las personas, la teoría general de las obligaciones, el derecho de daño y la teoría general de la responsabilidad en el país.
Esta propuesta plantea un panorama incierto para inquilinos e inquilinas de cara al 2024, especialmente en un contexto de anticipado aumento en la demanda y la renovación de contratos.
Desafíos para la Derogación: ¿Es Posible Anular la Ley de Alquileres?
La Ley de Alquileres, n° 27.737, fue modificada el 10 de octubre pasado en el Congreso de la Nación, estableciendo un plazo mínimo de contrato de 3 años, actualizaciones semestrales basadas en el coeficiente casa propia y la prohibición de fijar alquileres en dólares. La derogación de esta legislación implicaría enviar un nuevo proyecto de ley al Congreso.
Aunque La Libertad Avanza enfrenta minoría en ambas cámaras, el presidente podría intentar la derogación mediante decreto, si bien esta acción requeriría posterior aprobación parlamentaria.
Implicaciones de la Derogación: Libertad Contractual en Juego
La derogación de la Ley de Alquileres significaría que los contratos futuros deberán ser acordados entre inquilinos y propietarios bajo las normativas del Código Civil y Comercial, permitiendo una mayor «libertad contractual».
En términos clave, los puntos bajo libertad de acuerdo serían los plazos, las actualizaciones del alquiler y la elección de la moneda en la que se expresen los contratos.
Contratos Vigentes y Efectos Retroactivos
Según Enrique Abatti, presidente de la Cámara de Propietarios de Argentina, la derogación no afectaría a los contratos en curso, ya que la ley no tiene efecto retroactivo a menos que se especifique expresamente. Este escenario es similar a la situación cuando se sancionó la Ley de Alquileres en 2020.
La discusión sobre la derogación de la Ley de Alquileres se presenta como un tema crucial en el ámbito político y legal, con consecuencias significativas para los inquilinos, propietarios y el sector inmobiliario en general.