En una sesión especial que prometía ser un verdadero campo de batalla político, la senadora Juliana Di Tullio de Unión por la Patria lanzó una denuncia explosiva que ha sacudido los cimientos del Senado. ¿Coimas en el Senado para garantizar el quórum?
La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, convocó la sesión especial con el objetivo de elegir las autoridades de la Cámara. Sin embargo, lo que podría haber sido un proceso democrático y transparente se vio ensombrecido por las sorprendentes afirmaciones de Di Tullio.
«Ayer, adelante suyo, presidenta, y adelante de todos los presidentes y presidentas de los bloques, se negociaron despachos y cargos para bajar a esta sesión», denunció la senadora, dejando a todos los presentes atónitos. Di Tullio aseguró que, según las informaciones que recibió, se estaban solicitando coimas para garantizar el respaldo necesario.
La situación alcanzó su punto álgido cuando, finalmente, el oficialismo logró el quórum necesario para la sesión especial. Con el respaldo del PRO, el radicalismo, peronistas disidentes y provinciales, el oficialismo consiguió la cantidad de votos necesarios para nombrar al senador de La Libertad Avanza, Bartolomé Abdala, como presidente provisional del Senado.
«No lo viví jamás en mi vida», expresó Di Tullio, veterana en ambas cámaras del Congreso, al referirse a las negociaciones que, según ella, permitieron alcanzar el quórum. La senadora se reservó el nombre del legislador que reveló las negociaciones, desafiando a que la persona en cuestión lo desmienta.
Las acusaciones no solo involucran a Villarruel, sino que apuntan a los presidentes de bloque que fueron testigos de estas supuestas negociaciones. «Se negociaron despachos y cargos para bajar a esta sesión», reiteró Di Tullio, quien también informó que se mencionó la extorsión y el pedido de dinero en este escandaloso episodio.
La elección de Abdala como presidente provisional del Senado, a pesar de contar con el respaldo de la mayoría, generó críticas y denuncias por parte de la oposición. José Mayans de Unión por la Patria acusó que la designación «viola la Constitución y el reglamento del Senado», estableciendo que la elección de autoridades debería realizarse en febrero.
Este inesperado giro en la política nacional pone en tela de juicio la integridad del proceso legislativo y plantea serias interrogantes sobre la transparencia en el Senado. Las repercusiones de las acusaciones de Di Tullio seguramente resonarán en los próximos días, afectando el clima político y generando demandas de investigaciones exhaustivas. ¿Hasta dónde llegará este escándalo en el Senado?