En el fragor de tensiones y al borde de la definición, la Unión Cívica Radical (UCR) se sumerge en una cuenta regresiva trascendental. Este viernes, los delegados del partido centenario serán testigos y protagonistas de una encarnizada lucha por la conducción, donde Martín Lousteau y Gustavo Valdés se enfrentarán en una disputa que marcará el rumbo de la UCR en los próximos años.
Dos bandos se perfilan en la interna radical: por un lado, el senador porteño Martín Lousteau, respaldado por el influyente Gerardo Morales, y por otro, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, quien cuenta con el apoyo del «Grupo Malbec», liderado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. La polarización entre estas dos figuras promete definir el destino del partido centenario.
Cerca de Lousteau, confiados en un respaldo mayoritario de los delegados, insisten en la «renovación» partidaria como lema. Además, el respaldo de figuras clave como Maximiliano Pullaro de Santa Fe y Rodrigo De Loredo del cordobecismo fortalece la posición de Lousteau. No obstante, desde el entorno de Valdés señalan que la contienda está lejos de ser un hecho consumado, indicando que el plenario de delegados estaría dividido «60% a 40%» a favor de Lousteau.
El plenario de delegados, convocado para las 14 horas en la sede del Comité en la calle Alsina, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, será el escenario donde se defina quién sucederá a Gerardo Morales como titular del Comité Nacional del partido. La decisión de este viernes resonará en la conducción de la UCR durante el período 2023-2025, marcando un capítulo crucial en la historia del partido centenario. La batalla radical está por comenzar, y la incertidumbre flota en el aire, dejando entrever que cualquier desenlace es posible en esta pulseada política de alto calibre.