En Buenos Aires, el calor será sofocante toda la semana. Mientras que en el resto del país las temperaturas también serán muy elevadas.
Casi todo el país registró temperaturas por encima de los 30 grados, mientras el centro y norte del país se mantiene bajo alerta amarilla por altas temperaturas, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se espera una semana sofocante, con marcas térmicas máximas que alcanzarán los 35 grados el próximo viernes y sábado, con mínimas de 22 y 23, respectivamente.
Las altas temperaturas registradas este lunes, y que se espera que se mantengan durante los próximos días, mantienen alertas amarillas en localidades de 18 provincias del centro y norte del país en donde, según las estimaciones del SMN se esperan marcas térmicas que superen los 40 grados.
Según precisó el organismo, las altas temperaturas “pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas”. Se mantiene vigente la advertencia amarilla para localidades de Buenos Aires con una alerta amarilla por tormentas. Según el organismo, algunas pueden ser localmente fuertes y estarán acompañadas de intensas ráfagas, ocasional caída de granizo, fuerte actividad eléctrica y abundante caída de agua en cortos períodos. Para el sur de Buenos Aires se esperan valores de precipitación acumulada entre 10 y 25 mm.
Ante las altas temperaturas el Ministerio de Salud recomendó que para evitar un golpe de calor en lugares cerrados «como casas, espacios de trabajo u otros, se recomienda tomar agua con mayor frecuencia, aun cuando no se sienta sed; evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso, muy frías o muy calientes; consumir frutas y verduras, evitar las comidas abundantes; y evitar la actividad física intensa».
En este contexto, la empresa AySA llamó a hacer un uso racional del agua y reducir el derroche en todo el ámbito nacional. Además, la empresa recordó a los usuarios que sus sistemas de producción y distribución de agua «son electrodependientes, y ante las variaciones de tensión eléctrica o cortes de energía, se pueden ver perjudicados». Estas situaciones, sumado a la alta demanda del servicio, provocan que la presión en la red disminuya y en algunas zonas sensibles, falte el agua temporalmente, señalaron.