Bienestar no es sinónimo de una gran salud.
La OMS en su preámbulo constitucional declara que <La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.> Bien es verdad que las nuevas corrientes de la medicina preventiva sostienen que es imposible llegar a un estado de perfecta salud, sin embargo también sostiene que <el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social>.
Bajo esta premisa se inaugura esta columna de opinión semanal en donde voy a poner especialmente énfasis en intentar ayudar a que los lectores puedan lograr el mayor grado de salud posible, en el cuidado de la salud y en la prevención de enfermedades.
Nosotros como argentinos vivimos en una realidad sumamente compleja, con una inestabilidad económica intrínseca, con un estancamiento educacional que lleva ya un tiempo y con un sistema de salud que si bien uno puede pensar que ha tenido años mejores al día de hoy resulta atrasado en la mayoría de los casos y ni hablar en comparación con países desarrollados.
Desde ya aclaramos que esta columna va a dedicar sus mayores esfuerzos a la medicina preventiva definida por Leavell y Clark como <la ciencia y el arte de prevenir las enfermedades, prolongar la vida y promover la salud física y mental> llevándonos a un ámbito medianamente restringido, razón por la cual no voy a hablar de tratamientos para la tuberculosis o para cualquier enfermedad, sino que vamos a ubicarnos en un paso previo, antes de que se produzca la enfermedad. No quiere decir tampoco que si alguno de mis lectores tuviere ya una enfermedad no le pueda sacar provecho a esta información solamente que no debe ser la prevención primaria su único tratamiento.
Desde una perspectiva histórica en los últimos años el impacto de la atención primaria de la salud se constituyó en un elemento central de las políticas nacionales y ha tenido una influencia positiva en la salud poblacional, el gasto de salud destinado específicamente a la prevención es de menos del 10% del gasto destinado a salud y se ha comprobado que ha tenido una influencia en la salud poblacional en proporción mucho mayor al 90% de los gastos que se utilizan en tratamientos de mayor complejidad. Por ende, llegamos a la conclusión de que vale asombrosamente la pena invertir en prevención de la salud y muchas veces más que dinero invertir en una tarea comunicacional con los ciudadanos que van a saber sacarle gran provecho, esta es la razón que motiva la creación de esta columna semanal.
Vamos a tratar temas súper importantes como los hábitos personales, el ejercicio físico, la nutrición, las influencias ambientales, la genética, el desarrollo de las enfermedades entre otros, cada semana con un objetivo distinto.
El objetivo de la semana es primordialmente que los lectores se interioricen con la idea de que siempre se puede lograr un mayor nivel de salud, que se debe afianzar el que se tiene y que se debe tener en cuenta la prevención de enfermedades. Desde ya digo que no es una tarea fácil, requiere un esfuerzo pero que les aseguro dará provechosos frutos.
La experiencia recorriendo los hospitales es muchas veces fuerte, los hospitales están colmados de pacientes enfermos y que son jóvenes y que han probablemente ignorado aspectos importantes de la prevención de la salud, por un motivo u otro, es imposible saber. Pero ver a un hombre o a una mujer enferma y pensar que podría haber sido una persona sana y plena es una experiencia desoladora y en la cual el único provecho que pienso puede llegar a tener es que nos haga pensar en nosotros, en nuestra salud.
Por último, esta primera nota que tiene lugar el 8 de marzo día de la mujer y también día del trabajador público de la salud de la Provincia de Buenos Aires resulta una gran oportunidad para mandar un saludo cariñoso a todas las mujeres, a los trabajadores de la salud y especialmente a las mujeres trabajadoras del sistema de salud que se han encargado a lo largo de los últimos años y cada vez con más fuerza en ser los pilares de los UPS, de los sanatorios, de las clínicas y de los hospitales.
Vito Fabrizio Vulcano
