Con el juicio a Cristina y Máximo Kirchner en pleno desarrollo y la Legislatura bonaerense paralizada por la disputa entre kicillofistas y massistas, el tigrense consolida su propio mapa de poder mientras se reavivan las denuncias sobre su rol en el surgimiento de Milei.
La interna del peronismo bonaerense entró en una fase de confrontación abierta y tiene a Sergio Massa como uno de sus protagonistas centrales. Mientras el gobernador Axel Kicillof intenta ordenar su armado para 2027, el Frente Renovador despliega una estrategia en dos frentes: trabar iniciativas clave del Ejecutivo provincial en el Senado y tejer una red propia de candidatos a intendente en todo el conurbano.
El punto de partida que vuelve a escena es el armado electoral de 2023. Según audios difundidos en la previa de las PASO de aquel año y denuncias de coordinadores de La Libertad Avanza, el entonces armador bonaerense de Milei, Sebastián Pareja, habría recibido indicaciones del entorno más cercano a Massa para incorporar dirigentes del Frente Renovador en listas locales, como el caso de Tigre con Juan José Cervetto. Dirigentes opositores llegaron a sostener que el massismo aportó logística y fiscalización en el conurbano. La hipótesis que circula desde entonces es la de una polarización inducida para fragmentar el voto de Juntos por el Cambio, una jugada que quedó desarticulada con el posterior acuerdo entre Patricia Bullrich y Mauricio Macri conocido como el Pacto de Acassuso.
Ese antecedente vuelve a tomar relevancia en medio del actual bloqueo legislativo.
El cerrojo en el Senado bonaerense
La figura operativa de esa resistencia es Malena Galmarini. Desde la presidencia de la Comisión de Reforma Política, la senadora massista mantiene frenado el proyecto de la kicillofista Ayelén Durán que busca restituir las reelecciones indefinidas para los intendentes, una herramienta que el gobernador considera vital para 63 jefes comunales aliados.
Pero el freno es más amplio. Galmarini ordenó no acompañar dos proyectos estructurales enviados por Kicillof: la creación del Sistema Integrado de Salud Bonaerense (SIPBA) y el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, el laboratorio público provincial. La senadora advirtió públicamente: «Nosotros el proyecto, así como está, no lo vamos a votar», con el argumento de que la norma traslada obligaciones a los municipios sin garantizar financiamiento y pone en riesgo la autonomía comunal.
El conflicto expuso una fisura dentro del oficialismo provincial. El bloque peronista no alcanza la mayoría simple sin los tres votos renovadores — Galmarini, Marcos Pisano y Valeria Arata — y la negociación quedó empantanada entre mensajes, comisiones y cruces con el ministro de Salud Nicolás Kreplak y el jefe de bloque Sergio Berni.
El factor judicial: Cristina y Máximo en tribunales
El contexto judicial agrega presión. Cristina Fernández de Kirchner cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111, en Constitución, por la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua en la causa Vialidad. El Tribunal Oral Federal 2 dispuso el uso de tobillera electrónica y un régimen de visitas restringido. Este mismo lunes 2 de noviembre, en una entrevista con The Washington Post realizada en ese domicilio, la ex presidenta dejó abierta la puerta a competir en 2027 «cuando recupere mis derechos políticos».
En paralelo, su hijo afronta su primer juicio oral. El Tribunal Oral Federal N°5 inició el 23 de octubre el debate unificado por las causas Hotesur y Los Sauces, donde Cristina y Máximo Kirchner están acusados por asociación ilícita y lavado de activos. El proceso, que se lleva adelante en la sala AMIA de Comodoro Py, tiene previsto extenderse durante todo el año electoral de 2027.
Con el kirchnerismo condicionado por los tribunales, el massismo ve una ventana para reposicionarse.
El mapa de intendentes renovadores
Massa no solo resiste, también avanza territorialmente. El Frente Renovador trabaja en una lista de postulantes propios para las intendencias de 2027.
En la Primera Sección aparecen nombres como Martín Marinucci en Morón, Juan Eslaiman en San Martín, Diego Achilli en Tres de Febrero, Luis Carranza en Escobar, Sebastián Rovira en Tigre, Eva Andreotti en San Fernando y Sofía Vannelli en Vicente López. En el oeste, suenan Raúl Díaz (Merlo), Damián Contreras (Moreno), Romina Maslowski (General Rodríguez) y Federico Guibaud (Luján). En la Tercera, se mencionan Nicolás Russo (Lanús), Mónica Litza (Avellaneda), Juan Acuña (Presidente Perón), Guillermo Poleti (Florencio Varela), Roberto Vázquez (San Vicente) y Ayen Rasquetti en Cañuelas.
El caso de Rasquetti sintetiza la dinámica: actual diputada provincial, con pasado en Desarrollo Social de Cañuelas, se manifestó este año contra la eliminación de los topes a la reelección de intendentes, defendiendo la alternancia como principio democrático, en línea histórica con el renovador. Su proyección local convive con una disputa familiar por la conducción de la juventud massista en el distrito.
La pelea por la Gobernación y el ecosistema de medios
Aunque en marzo había descartado pelear por la sucesión de Kicillof, el propio Frente Renovador lo ratificó como su candidato natural en el encuentro de Junín. Dirigentes cercanos como Alexis Guerrera y la propia Galmarini mantienen abierta esa posibilidad.
A esa estrategia política se suma una pata comunicacional. El massismo sostiene vínculos con un entramado de medios televisivos y plataformas de streaming que utiliza para instalar la idea de ser la única alternativa peronista competitiva frente a Javier Milei, mientras en la Cámara de Diputados su tropa regula el quórum para las leyes del oficialismo nacional.
En ese tablero, Kicillof aparece como el único dirigente del peronismo bonaerense que no facilitó votos para las reformas libertarias y que mantiene un enfrentamiento abierto con el proyecto de Milei, lo que explica, según su entorno, el foco puesto en desgastarlo desde adentro.