El Ejecutivo provincial consiguió el respaldo de los trabajadores de la Ley 10.430 y de la mayoría de los maestros. El incremento se paga en octubre y noviembre y se vuelve a negociar a fin de año.
La administración bonaerense consiguió descomprimir el escenario gremial del último trimestre. Este sábado, el Ministerio de Trabajo confirmó que tanto los sindicatos docentes como los nucleados en la Ley 10.430 aceptaron la misma propuesta salarial.
El ofrecimiento consiste en un incremento del 6% en dos cuotas iguales, tomando como base los sueldos de septiembre. El esquema implica un 3% retroactivo a octubre y otro 3% a aplicarse en noviembre. La negociación volverá a abrirse en diciembre.
Por el lado docente, el entendimiento fue convalidado por SUTEBA, SADOP, AMET y UDOCBA. Los gremios señalaron que la decisión se tomó por mayoría en sus respectivos órganos deliberativos tras analizar la oferta presentada en la mesa del viernes 16 de octubre.
En paralelo, el Gobierno selló el acuerdo con los estatales. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y los gremios que conforman la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia (Fegeppba) también aceptaron idéntico porcentaje.
Según estimaciones oficiales, con esta suba los incrementos acumulados en lo que va del año alcanzarán el 26%, sin contar el impacto de las recategorizaciones previstas en actas anteriores.
El paquete acordado no se limita a lo salarial. El Ejecutivo se comprometió a simplificar procedimientos administrativos, avanzar con la digitalización de trayectorias educativas, incorporar nuevas licencias por cuidados parentales y continuar con el pase a planta permanente de trabajadores precarizados.
De esta forma, la gestión de Axel Kicillof logra encauzar dos negociaciones que se habían tensado por la pérdida de poder adquisitivo y garantiza el normal dictado de clases y el funcionamiento de la administración hasta la revisión de diciembre.