El oficialismo nacional comenzó a delinear una estrategia territorial para disputar la Gobernación bonaerense. Sebastián Pareja quedó al frente de las conversaciones con distintos sectores opositores y el objetivo incluye fortalecer la presencia libertaria en los municipios.
La Libertad Avanza comenzó a profundizar el diseño de su estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires con la mirada puesta en las elecciones de 2027. El objetivo central es construir una estructura capaz de competir por la Gobernación y, al mismo tiempo, ampliar su representación territorial mediante acuerdos con fuerzas que comparten un espacio opositor al peronismo.
En ese escenario, el partido de Javier Milei abrió conversaciones con sus principales aliados potenciales: el PRO y distintos sectores de la Unión Cívica Radical. La intención es avanzar hacia un esquema que permita presentar candidaturas competitivas en buena parte de los 135 municipios bonaerenses y alcanzar, según las proyecciones que circulan dentro del espacio, el control de al menos 70 intendencias.
La tarea de articulación quedó principalmente en manos de Sebastián Pareja, diputado nacional y titular de La Libertad Avanza en territorio bonaerense. El dirigente es uno de los principales responsables del armado político de Karina Milei en la provincia y tendrá a su cargo buena parte de las conversaciones con dirigentes municipales y referentes de las distintas fuerzas.
Una estrategia que apunta al territorio
La apuesta libertaria excede la definición de una eventual candidatura a gobernador. El foco está puesto en construir una estructura territorial que permita disputar poder en cada una de las secciones electorales y, especialmente, en los municipios donde el oficialismo considera que existen posibilidades concretas de crecimiento.
Durante los últimos meses, LLA viene desarrollando distintas iniciativas destinadas a incrementar su presencia local. En marzo, por ejemplo, el espacio impulsó proyectos para eliminar o reducir tasas municipales en los distritos donde cuenta con concejales, una estrategia presentada como parte de su avance territorial de cara a 2027.
También se intensificaron las actividades partidarias en diferentes puntos de la provincia. Pareja encabezó encuentros destinados a ampliar la estructura política y preparar al espacio para competir en los 135 municipios bonaerenses.
La construcción territorial aparece como un factor decisivo porque Buenos Aires constituye el principal distrito electoral del país y concentra una porción determinante del padrón nacional.
El PRO, un socio clave en la negociación
Uno de los principales objetivos de las conversaciones es consolidar el acercamiento con el PRO. Durante 2026 distintos referentes de ambas fuerzas expresaron públicamente la necesidad de evitar una fragmentación del voto opositor en la provincia.
El titular del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, ya había planteado que la confluencia entre los espacios opositores resulta necesaria para enfrentar al peronismo, mientras que otros dirigentes del partido también se mostraron partidarios de avanzar hacia una alianza electoral.
Sin embargo, el acuerdo no aparece exento de discusiones. Uno de los principales puntos de tensión será la distribución de candidaturas, especialmente en los municipios donde el PRO cuenta con intendentes o estructuras consolidadas y LLA pretende incrementar su representación.
La eventual participación de Diego Santilli también constituye una pieza relevante del escenario bonaerense. El dirigente fue mencionado como uno de los nombres con mayores posibilidades para encabezar una eventual propuesta electoral opositora en la provincia, aunque las definiciones todavía no están cerradas.
En las últimas semanas, además, se produjo un nuevo acercamiento entre Mauricio Macri y Karina Milei. Ese contacto derivó en una reunión prevista para este jueves entre referentes de ambos espacios, entre ellos Santilli, Eduardo “Lule” Menem, Ritondo y Fernando de Andreis, con el objetivo de avanzar en conversaciones electorales hacia 2027.
El radicalismo también aparece en el esquema
La UCR constituye otro actor que La Libertad Avanza busca incorporar al armado opositor. La situación del radicalismo bonaerense, sin embargo, presenta mayores interrogantes debido a sus debates internos sobre la estrategia electoral que deberá adoptar para 2027.
Dirigentes radicales vienen analizando distintas alternativas y una de las posibilidades contempla acuerdos con LLA en determinados territorios. Al mismo tiempo, el partido busca preservar su identidad y fortalecer su estructura propia en los 135 municipios.
El desafío para los negociadores será, por lo tanto, encontrar un mecanismo que permita integrar a dirigentes radicales, referentes del PRO, libertarios y eventualmente espacios vecinalistas sin generar conflictos por la distribución de lugares en las listas.
El escenario municipal será particularmente importante. Distintos sectores políticos ya comenzaron a acercarse a intendentes y dirigentes vecinalistas que poseen estructuras propias y podrían transformarse en aliados estratégicos para cualquiera de los grandes espacios que busque competir por la Gobernación.
Una elección que empieza a definirse con anticipación
Aunque todavía falta tiempo para la elección de 2027, los principales espacios políticos bonaerenses ya comenzaron a mover sus piezas. La Libertad Avanza pretende llegar a esa instancia con una estructura territorial mucho más consolidada que la que tenía en sus primeros años de existencia.
Para el oficialismo nacional, la provincia representa uno de los principales desafíos electorales. La estrategia contempla combinar candidatos propios con acuerdos territoriales allí donde una alianza permita ampliar las posibilidades de triunfo.
En ese contexto, Pareja tendrá una función central: ordenar la estructura libertaria, negociar con los aliados y definir qué distritos pueden ser prioritarios para el crecimiento del espacio.
La meta de alcanzar alrededor de 70 municipios muestra la magnitud de la apuesta. Para conseguirla, LLA necesitará no solamente conservar los apoyos obtenidos en elecciones anteriores, sino también sumar dirigentes con experiencia territorial, estructuras municipales y capacidad para competir en distritos donde el peronismo mantiene una fuerte presencia.
La definición de una eventual fórmula para la Gobernación quedará, por ahora, en un segundo plano. La prioridad parece estar concentrada en construir primero el andamiaje político y territorial que permita llegar a 2027 con una alianza opositora competitiva y con presencia en la mayor cantidad posible de municipios bonaerenses.