La exigencia física acumulada y algunas dificultades en el mediocampo alimentan la posibilidad de que Lionel Scaloni recurra a futbolistas que hasta ahora tuvieron poca participación en el Mundial.
Con la clasificación asegurada a los cuartos de final, la Selección argentina atraviesa horas de evaluación y análisis. El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni estudia distintas variantes para enfrentar a Suiza, un rival que llega en crecimiento y que buscará aprovechar cualquier margen de error del campeón vigente.
Entre las alternativas que aparecen sobre la mesa, uno de los nombres que más expectativa genera es el de Valentín Barco. El joven mediocampista figura entre los futbolistas que podrían aportar una cuota extra de energía y dinámica en una zona del campo donde Argentina ha evidenciado desgaste durante los últimos encuentros.
La continuidad de un núcleo estable de titulares ha sido una de las características de la campaña argentina. Sin embargo, la acumulación de minutos comienza a sentirse y varios especialistas consideran que el equipo necesita recuperar intensidad para sostener la presión y mejorar la recuperación tras pérdida. En ese escenario, la presencia de jugadores con piernas frescas adquiere una importancia creciente.
Barco no es el único que espera una oportunidad. Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso y Nico Paz también forman parte de un grupo de futbolistas que podrían convertirse en soluciones para determinados momentos del partido. Cada uno ofrece características distintas: desde capacidad asociativa y manejo de balón hasta velocidad para romper líneas o generar superioridad numérica.
Scaloni ya demostró en otras competencias que sabe encontrar respuestas en los relevos. La obtención del Mundial de Qatar y las conquistas continentales estuvieron marcadas por decisiones tácticas oportunas y por la utilización de jugadores que, sin ser titulares indiscutidos, terminaron resultando decisivos en momentos clave.
El próximo rival exigirá máxima concentración. Suiza se consolidó como uno de los equipos más sólidos del torneo y cuenta con futbolistas experimentados capaces de competir de igual a igual frente a cualquier potencia. La presencia de Granit Xhaka como conductor y la disciplina táctica colectiva representan amenazas concretas para la Albiceleste.
La incógnita se resolverá pocas horas antes del encuentro. Mientras el plantel continúa con los entrenamientos, crece la expectativa por conocer si Scaloni mantendrá la confianza en los habituales titulares o si apostará por un recambio parcial para recuperar energía y sorprender al conjunto europeo.
La respuesta podría aparecer en el partido más importante del torneo hasta el momento para la Selección argentina.