La Provincia invertirá más de $31.200 millones en un sistema de baterías para reforzar la red eléctrica y reducir los cortes de luz en verano

El Gobierno bonaerense anunció una importante inversión para incorporar sistemas de almacenamiento de energía en cuatro puntos estratégicos de la provincia. La iniciativa busca fortalecer el suministro eléctrico durante los períodos de mayor demanda y reemplazar el esquema temporal utilizado en los últimos veranos.

La provincia de Buenos Aires pondrá en marcha un ambicioso plan destinado a mejorar la estabilidad del sistema eléctrico mediante la instalación de baterías de almacenamiento de energía. El proyecto demandará una inversión estimada en $31.200 millones y tiene como objetivo principal disminuir el riesgo de interrupciones del servicio durante el verano, cuando las altas temperaturas provocan un fuerte incremento en el consumo eléctrico.

La iniciativa contempla el desarrollo de una infraestructura con una potencia total de 25 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 125 megavatios hora (MWh). Los equipos serán instalados en cuatro puntos considerados estratégicos para el abastecimiento energético: Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento, zonas donde históricamente se registran mayores exigencias sobre la red durante la temporada estival.

Desde el área energética provincial explicaron que el sistema permitirá almacenar electricidad cuando la demanda sea menor para liberarla rápidamente en los momentos de mayor consumo. Esta tecnología brinda mayor flexibilidad operativa y contribuye a aliviar las restricciones que presentan las redes de transporte y distribución eléctrica en situaciones críticas.

Un cambio de estrategia para afrontar el verano

Con este proyecto, la Provincia dejará atrás el denominado Plan Verano, un esquema de contingencia que consistía en la instalación temporal de motores alimentados con gasoil para reforzar el suministro durante aproximadamente dos meses cada año.

Las autoridades sostienen que el nuevo sistema representa una solución permanente, con menores costos operativos y un impacto ambiental más reducido, además de ofrecer una respuesta más eficiente frente a los picos de demanda eléctrica que suelen registrarse durante las olas de calor.

Más eficiencia y apoyo a las energías renovables

Además de reducir la probabilidad de cortes del servicio, la incorporación de baterías permitirá optimizar la utilización de la infraestructura existente, facilitar la integración de fuentes de energía renovable y disminuir la necesidad de recurrir a generación térmica de respaldo, una alternativa más costosa y con mayores emisiones contaminantes.

Especialistas destacan que los sistemas de almacenamiento de energía se han convertido en una herramienta clave para modernizar las redes eléctricas en distintos países, ya que permiten estabilizar el suministro, responder rápidamente ante variaciones en la demanda y mejorar la confiabilidad del servicio.

Obras previstas para este año

El cronograma oficial establece que las obras comenzarán durante el segundo semestre de 2026, mientras que la puesta en funcionamiento de las baterías está prevista para enero de 2027, con el objetivo de que el sistema ya se encuentre operativo antes de la próxima temporada de altas temperaturas.

El financiamiento del programa se realizará mediante el Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), administrado a través del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), mientras que la implementación estará a cargo de Buenos Aires Energía S.A. (BAESA).

Autor