Tensión en el Golfo: un dirigente republicano en Israel asegura que Argentina podría sumarse a una coalición naval liderada por EE.UU.

La versión fue difundida por el abogado y referente político Marc Zell, quien habló de un eventual aporte argentino en medio de la escalada en el estrecho de Ormuz. Hasta el momento, no hay confirmaciones oficiales y varias potencias ya marcaron distancia.

En un contexto internacional marcado por la creciente tensión en el Golfo Pérsico, una declaración encendió alertas diplomáticas: el dirigente republicano en Israel Marc Zell afirmó que Argentina habría manifestado su disposición a colaborar con Estados Unidos en un eventual operativo para garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.

Según lo expresado por Zell —quien se desempeña como vicepresidente de Republicans Overseas y preside su filial en Israel— la asistencia contemplaría el envío de unidades navales de combate junto con apoyo logístico, en el marco de un eventual despliegue liderado por Washington para asegurar la libre circulación marítima en una de las rutas energéticas más sensibles del planeta.

El estrecho de Ormuz, por donde transita una porción significativa del comercio mundial de petróleo, se convirtió en un punto crítico tras recientes episodios de tensión que motivaron llamados internacionales a reforzar la seguridad en la zona.

Falta de confirmación oficial y cautela internacional

Pese a la contundencia de las declaraciones, hasta el momento no existe confirmación oficial por parte del gobierno argentino respecto de un eventual envío de buques o participación directa en una coalición militar. Fuentes diplomáticas y militares se mantienen en silencio, mientras crece la expectativa sobre una posible definición.

En paralelo, distintas potencias globales ya han fijado posición con cautela. Alemania descartó sumarse a una operación militar en la zona, mientras que Italia aclaró que no participa en acciones de ese tipo en Ormuz. Francia, por su parte, condicionó cualquier intervención a una mejora sustancial en las condiciones de seguridad.

El Reino Unido también marcó distancia. Desde Londres señalaron que no existe obligación de acompañar cada iniciativa impulsada por Washington y, en cambio, indicaron que trabajan en alternativas como el despliegue de drones para tareas de desminado. A su vez, Japón y Corea del Sur informaron que aún no han tomado una decisión definitiva.

Un escenario geopolítico sensible

Las declaraciones de Zell incluyeron además una referencia que agrega complejidad política: sostuvo que, en caso de que el Reino Unido rechace colaborar y Argentina sí lo haga, Estados Unidos —bajo el liderazgo de Donald Trump— debería reconsiderar su histórica postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

Este planteo introduce un elemento de alto voltaje diplomático en la discusión, al vincular una eventual cooperación militar con un tema de larga data en la agenda internacional argentina.

Argentina, en el centro de la escena

En este escenario, el país sudamericano aparece mencionado como un posible actor relevante en una coalición que, por ahora, carece de apoyos concretos de las principales potencias occidentales. De confirmarse, sería una decisión de fuerte impacto en la política exterior argentina, tanto por sus implicancias estratégicas como por sus efectos en las relaciones internacionales.

Mientras tanto, el desarrollo de los acontecimientos en el Golfo y las definiciones de Washington serán claves para determinar si estas declaraciones se traducen en acciones concretas o quedan en el terreno de las especulaciones políticas.

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