Reforma laboral, cambios en la Ley de Glaciares, el acuerdo Mercosur–Unión Europea y una designación diplomática concentran el temario de las sesiones extraordinarias convocadas por el Ejecutivo.
El Poder Ejecutivo definió una agenda intensa para febrero y llamó al Congreso a sesionar de manera extraordinaria entre el 2 y el 27 de ese mes. La convocatoria incluye cuatro ejes centrales que ya generaron fuertes controversias: la reforma laboral, la modificación de la Ley de Glaciares, la aprobación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y la postulación de Fernando Iglesias como representante argentino ante ese bloque.
La decisión quedó oficializada a través del Decreto 24/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en uso de las atribuciones que otorgan los artículos 63 y 99 de la Constitución Nacional. Se trata de una reedición del intento del Gobierno por avanzar con proyectos que no lograron ser sancionados durante las sesiones extraordinarias de diciembre.
Glaciares y trabajo, los ejes más resistidos
Entre los primeros puntos del temario figura el proyecto de “adecuación” del Régimen de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial (Ley 26.639). La iniciativa propone cambios que, según sus críticos, implican un retroceso en materia ambiental al relativizar el concepto de presupuestos mínimos, respaldado por la Corte Suprema en un fallo de 2019.
El texto traslada a las provincias la definición de los criterios de protección de glaciares y zonas periglaciares, lo que abre la puerta a actividades extractivas en áreas hasta ahora resguardadas. Este punto despertó un amplio rechazo de organizaciones ambientalistas, comunidades científicas y organismos especializados como el IANIGLA, que advierten sobre los riesgos de habilitar explotaciones mineras en regiones sensibles.
La reforma laboral es el otro gran capítulo de conflicto. El proyecto, cuestionado por sindicatos y sectores de la oposición, apunta a modificar derechos laborales y ya provocó una fuerte reacción social. En diciembre, ambas iniciativas —glaciares y trabajo— avanzaron rápidamente en comisiones, tras negociaciones encabezadas por la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, que logró sumar apoyos de aliados provinciales, el PRO y la UCR.
Sin embargo, la reforma laboral quedó en suspenso luego de una masiva movilización de la CGT en Plaza de Mayo. Lejos de desactivarse, el debate promete reavivarse en febrero. En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, recorrió provincias aliadas durante la primera mitad de enero con el objetivo de asegurar los votos necesarios para su tratamiento.
El acuerdo Mercosur–Unión Europea, bajo la lupa
Las sesiones extraordinarias también incluirán la discusión del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado recientemente y presentado por el Gobierno como una pieza clave de su estrategia económica. El tratado busca conformar una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con un mercado potencial de 720 millones de personas, mediante la eliminación de aranceles para bienes industriales y agrícolas.
El contexto internacional le otorga un valor geopolítico adicional al pacto, en un escenario europeo atravesado por tensiones entre Estados Unidos y China. No obstante, el acuerdo despierta interrogantes sobre la compatibilidad normativa entre ambos bloques y sobre su impacto en las economías sudamericanas, especialmente por el riesgo de profundizar un modelo basado en la exportación de materias primas. En Europa, el sector agrícola ya manifestó su rechazo con protestas en rutas y ciudades.
Una designación diplomática en debate
El cuarto punto de la convocatoria es la nominación de Fernando Iglesias como embajador ante la Unión Europea. El ex diputado, cercano al oficialismo, sería ratificado en el cargo pese a no contar con trayectoria diplomática. De concretarse, se trataría de su segundo destino en el exterior, luego de haber sido designado previamente como embajador en Bélgica.
La postulación generó críticas, incluso entre quienes cuestionan la contradicción entre el discurso oficial contra la “casta” política y la asignación de cargos estratégicos a dirigentes aliados.
Con este temario, el Gobierno apuesta a febrero como un mes decisivo para avanzar con su programa de reformas. El escenario anticipa debates intensos, resistencias sociales y negociaciones parlamentarias que pondrán a prueba la capacidad del oficialismo para convertir su agenda en ley.