El entendimiento contempla una recomposición con impacto retroactivo a diciembre, el ajuste proporcional del aguinaldo y un incremento adicional del 3% para enero. La FEB y sectores de izquierda quedaron al margen del consenso.
En el inicio del año, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires avanzó en un acuerdo salarial con la mayor parte de los gremios docentes y estatales bonaerenses, en el marco de un complejo escenario económico y de tensiones políticas con el Ejecutivo nacional encabezado por Javier Milei.
La propuesta aceptada incluye una actualización de los haberes con efecto retroactivo a diciembre, la correspondiente adecuación del medio aguinaldo y un aumento del 3% para el mes de enero. De este modo, el incremento acumulado alcanza el 4,5%, según lo negociado en la mesa paritaria.
El entendimiento fue acompañado por los sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense, entre ellos SUTEBA, UDOCBA y SADOP, además de los representantes gremiales de los trabajadores comprendidos en la Ley 10.430 y en distintos regímenes especiales de la administración pública provincial.
Sin embargo, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) volvió a desmarcarse del resto de las organizaciones sindicales y resolvió no aceptar la oferta salarial presentada por la gestión de Axel Kicillof. La postura del gremio docente marcó nuevamente una diferencia dentro del escenario gremial educativo de la provincia.
Cabe recordar que la secretaria general de la FEB, Liliana Olivera, tuvo una participación política activa como candidata a diputada nacional por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad, espacio que nuclea a distintas fuerzas de izquierda, entre ellas el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero e Izquierda Socialista.
Desde el Ejecutivo bonaerense señalaron que el acuerdo alcanzado busca sostener el poder adquisitivo de los salarios en un contexto de emergencia económica, con recursos provinciales condicionados y en medio de una relación tensa con el Gobierno nacional, que impacta de manera directa en las finanzas de la Provincia.
De esta manera, la administración provincial logró cerrar el primer acuerdo salarial del año con la mayoría de los sectores, aunque con disidencias que vuelven a poner de relieve las diferencias internas dentro del mapa gremial bonaerense.