Tras años de reclamos vecinales, el Gobierno porteño confirmó el cierre del penal ubicado en Villa Devoto. Los detenidos serán trasladados a una nueva unidad penitenciaria en Marcos Paz, dentro del territorio de la provincia de Buenos Aires, que quedará bajo la órbita de la Nación.
Luego de una extensa demanda por parte de los vecinos del barrio, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció oficialmente el cierre de la cárcel de Villa Devoto, una de las más antiguas y cuestionadas por su emplazamiento en una zona urbana densamente poblada.
La decisión se enmarca en un acuerdo institucional mediante el cual la Ciudad se comprometió a finalizar y entregar una nueva cárcel ubicada en Marcos Paz, partido situado en el territorio de la provincia de Buenos Aires. Esta unidad penitenciaria se encuentra en la etapa final de sus obras y, una vez inaugurada, pasará a depender del ámbito nacional.
El traslado de los detenidos al nuevo complejo penitenciario permitirá desocupar definitivamente el penal de Devoto, concretando así el retiro de la cárcel del barrio porteño. De esta manera, se da respuesta a un reclamo histórico de la comunidad local, que durante años expresó su preocupación por la convivencia cotidiana con una prisión en pleno entramado urbano.
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que la mudanza de la población carcelaria será posible gracias a la puesta en funcionamiento de la cárcel de Marcos Paz, que contará con infraestructura moderna y mayor capacidad operativa. El cambio de jurisdicción y la relocalización del penal marcan un paso clave en la reorganización del sistema penitenciario, con impacto tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires.
El cierre de la cárcel de Villa Devoto abre ahora el debate sobre el futuro del predio que ocupa el establecimiento, mientras avanza el proceso de traslado de los internos hacia la nueva unidad ubicada fuera del ejido urbano porteño.