Aumentos de luz y cambios en la facturación: Edenor y Edesur ajustan tarifas en pleno escenario de cortes

Desde enero regirá una nueva suba en las boletas eléctricas y se implementará un sistema de medición mensual para usuarios residenciales del AMBA

Mientras miles de usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires enfrentan cortes de energía prolongados en medio de la ola de calor, las distribuidoras Edenor y Edesur pondrán en marcha un nuevo incremento tarifario a partir de enero. La actualización fue oficializada por el Gobierno y forma parte del esquema de ajustes periódicos en los servicios públicos.

Según lo dispuesto por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), Edenor incrementará sus tarifas un 2,31% y Edesur lo hará en un 2,24%. Las medidas fueron publicadas en el Boletín Oficial mediante las resoluciones 841 y 842, que detallan el alcance del aumento y los criterios utilizados para su cálculo.

El reajuste se apoya en la fórmula de actualización mensual establecida por la normativa vigente, que toma en cuenta variables inflacionarias para evitar el deterioro de los ingresos de las distribuidoras. En este caso, se consideraron los índices oficiales del Indec de noviembre de 2025: el IPIM y el IPC, con variaciones del 1,59% y 2,47%, respectivamente.

La combinación de ambos indicadores, ponderados en un 67% y un 33%, derivó en una suba del 1,88% en el Costo Propio de Distribución, que luego se trasladó al cuadro tarifario final. El ENRE también ordenó que las facturas incorporen de forma visible la información vinculada a los subsidios estatales y al precio mayorista de la electricidad.

A la par del aumento, el organismo regulador autorizó un cambio significativo en la forma de medir y facturar el consumo eléctrico. A través de la Resolución 730/2025, se habilitó a Edenor y Edesur a pasar del esquema bimestral al mensual para los usuarios residenciales incluidos en la categoría Tarifa 1 – Pequeñas Demandas.

De acuerdo con lo informado, esta modificación busca reducir el desfasaje entre el consumo real y el monto facturado, además de facilitar que los hogares identifiquen con mayor precisión sus hábitos de uso de energía y adopten medidas de ahorro. La implementación deberá comenzar dentro de los próximos 30 días y contará con un período de transición para adaptar a todos los usuarios.

Las nuevas disposiciones llegan en un contexto de fuerte malestar por los reiterados apagones que se registran en distintos puntos del AMBA, justo cuando la demanda eléctrica alcanza picos históricos debido a las altas temperaturas.

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