Más de 500 familias atraviesan una situación crítica por la falta de pagos. Choferes de El Nuevo Halcón endurecieron las medidas, bloquearon cabeceras y la UTA reclamó una respuesta urgente de la empresa y de las autoridades.
La falta de pago de salarios, aguinaldos y otros conceptos laborales derivó en un paro de colectivos que impacta de lleno en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, impulsada por trabajadores de la empresa El Nuevo Halcón S.A., mantiene sin servicio a nueve líneas y afecta diariamente a miles de usuarios.
El conflicto involucra a los choferes que operan las líneas 148 y 502, quienes denunciaron que no cobraron el aguinaldo correspondiente, percibieron sueldos incompletos en meses anteriores y continúan esperando el pago de viáticos y cargas sociales. Ante la falta de respuestas, el reclamo fue escalando y derivó en una protesta más contundente.
Este martes, los trabajadores bloquearon las cabeceras de MOQSA, donde funciona la sede administrativa central del grupo empresario. Como consecuencia, se paralizaron por completo los servicios de las líneas 148, 502, 159, 219, 300, 372, 584, 603 y 619, ampliando el impacto del paro en distintos puntos del conurbano bonaerense.
La situación no es nueva. Según relatan los choferes, las irregularidades en los pagos se repiten desde hace tiempo y se profundizaron en diciembre con la deuda del aguinaldo. En ese contexto, una asamblea resolvió avanzar con medidas de fuerza por tiempo indeterminado, hasta tanto la empresa regularice la situación salarial.
Antes del bloqueo en MOQSA, los trabajadores ya se habían movilizado frente a la sede de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en el barrio porteño de Once, tras más de una semana de protestas sin avances concretos.
El respaldo de la UTA y la advertencia por la seguridad
La UTA expresó públicamente su apoyo al reclamo a través de un comunicado firmado por su secretario general, Roberto Fernández. En el texto, el gremio ratificó que continuará con acciones para resguardar las fuentes laborales de los trabajadores de El Nuevo Halcón y acompañar la lucha hasta obtener una solución.
El sindicato describió el cuadro social que atraviesan los choferes y sus familias: más de 500 hogares afectados por la falta de ingresos, en un contexto que calificaron como de extrema precariedad. Además, cuestionaron duramente la actitud de la empresa, a la que acusaron de abandono y desinterés por la situación de su personal.
El comunicado también encendió una señal de alarma sobre el estado del servicio. Según denunciaron, circulan menos de 40 unidades cuando deberían ser más de cinco veces esa cantidad, y muchas de ellas no se encontrarían en condiciones óptimas, lo que representaría un riesgo para la seguridad de los pasajeros.
Finalmente, la UTA apuntó contra la falta de intervención de las autoridades y reclamó una mirada urgente sobre el conflicto. “No se puede mirar hacia otro lado cuando están en juego los salarios, las fuentes de trabajo y la seguridad de quienes utilizan el transporte público”, señalaron, al tiempo que pidieron medidas concretas para destrabar una situación que mantiene paralizadas nueve líneas clave del AMBA.