Tensión política tras la salida de Francos: Macri apuntó contra Milei por la designación de Adorni y se desata una nueva interna en la derecha

El expresidente criticó duramente el nombramiento de Manuel Adorni como nuevo jefe de Gabinete y propuso a Horacio Marín, titular de YPF, como alternativa “más técnica y con capacidad de conducción”. Desde la Casa Rosada respondieron con dureza y minimizaron el impacto de sus dichos.

El panorama político se vio sacudido tras la sorpresiva salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete. En medio de una jornada marcada por renuncias, negociaciones y mensajes cruzados, Mauricio Macri lanzó fuertes críticas al Gobierno y desató un nuevo capítulo de confrontación entre el PRO y La Libertad Avanza.

En un extenso comunicado publicado en redes sociales, el exmandatario cuestionó la designación de Manuel Adorni al frente del Gabinete por su “falta de experiencia” y sostuvo que el cargo debería haber recaído en Horacio Marín, actual presidente de YPF. Según Macri, Marín “reúne todas las condiciones necesarias por su perfil técnico y su capacidad de coordinación”.

Desde el entorno presidencial, la respuesta no tardó en llegar. Voceros cercanos a Javier Milei calificaron el mensaje del exjefe de Estado como “agresivo” y restaron importancia a sus declaraciones. “No nos importa lo que diga”, deslizaron desde la Casa Rosada, convencidos de que la figura de Macri “ha perdido influencia y respaldo social”.

La tensión se amplifica en un contexto de reacomodamientos dentro del PRO, donde varios diputados migraron hacia el bloque libertario. Pese a ello, el expresidente aún conserva poder de fuego con un grupo de legisladores leales —unos 17—, suficientes para mantener incidencia en las discusiones parlamentarias. Su pronunciamiento, sin embargo, complica los esfuerzos del Gobierno por sostener acuerdos y buscar consensos para avanzar con las reformas laboral y tributaria.

La renuncia de Francos, presentada el viernes por la noche, coincidió con una cena entre Milei y Macri en la Quinta de Olivos. Según trascendió, el encuentro buscaba fortalecer la coordinación política entre ambos espacios, pero terminó exponiendo las diferencias. Mientras Francos anunciaba su salida, el Presidente confirmaba que Adorni asumiría el cargo a partir del lunes siguiente.

En su comunicado, Macri fue más allá: “La salida de un hombre con equilibrio y capacidad como Guillermo Francos, para ser reemplazado por alguien sin experiencia, no parece una buena noticia”, afirmó. Además, lamentó que el Ejecutivo no haya optado por una figura “de perfil técnico y con mayor capacidad de gestión, como Horacio Marín”.

Marín, ingeniero con una extensa trayectoria en la industria petrolera, es considerado un hombre clave en el esquema energético. Aunque no pertenece al círculo más cercano de Macri, el expresidente lo ve como un profesional “con la experiencia y el liderazgo necesarios” para ocupar un rol estratégico dentro del Gobierno.

El nuevo jefe de Gabinete, por su parte, aseguró que su prioridad será “impulsar las reformas estructurales” que plantea el Presidente. En declaraciones radiales, Adorni expresó: “No tuve opción, son las circunstancias que me tocaron”, minimizando la polémica generada por su nombramiento.

Mientras tanto, dentro del Gobierno se analiza la posibilidad de avanzar hacia la creación de un “superministerio” que unifique Interior, Obras Públicas y Transporte. Aunque por ahora no hay definiciones, se prevé que en los próximos días se concrete la primera reunión de Gabinete bajo la nueva conducción.

La salida de Francos provocó una oleada de mensajes de agradecimiento de funcionarios y dirigentes cercanos. Luis Caputo, Sandra Pettovello y Lilia Lemoine destacaron su “compromiso, empatía y profesionalismo”, mientras Federico Sturzenegger señaló que “fue un honor haber trabajado con él”.

A pesar de los gestos públicos de afecto, la salida de Francos se produjo de forma abrupta, en un contexto de creciente tensión interna y con el telón de fondo de una derecha fragmentada. Mientras Milei intenta recomponer el equilibrio de su equipo, Macri busca mantener su peso político y marcar distancia frente a un gobierno que, según sus propias palabras, “no puede desaprovechar una oportunidad histórica para el país”.

La disputa entre ambos líderes promete escalar en las próximas semanas y plantea un nuevo desafío para la gobernabilidad en un escenario ya atravesado por la inestabilidad y la fragmentación política.

Autor