En la Casa de Santa Fe en Buenos Aires se realizó la apertura de una muestra cultural dedicada a Marruecos, con una nutrida participación de diplomáticos, académicos y representantes de diversos sectores culturales. El evento tuvo como eje el diálogo entre dos geografías aparentemente distantes pero unidas por vínculos históricos, culturales y simbólicos: la llanura pampeana argentina y el desierto del Sáhara marroquí.
Durante la presentación, el embajador del Reino de Marruecos en Argentina, Fares Yassir, ofreció una intervención cargada de historia y actualidad, donde destacó la reivindicación de su país sobre el Sáhara Occidental, recuperado en 1975 mediante la Marcha Verde. El diplomático señaló que actualmente más de 120 países respaldan la soberanía marroquí sobre ese territorio, lo que representa el 60 % de los Estados miembros de las Naciones Unidas. En ese marco, trazó un paralelo con el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, como una coincidencia en los caminos de ambos pueblos por recuperar sus territorios.

El embajador también profundizó en la riqueza cultural del Sáhara, subrayando la diversidad que caracteriza a Marruecos, con influencias árabes, bereberes, africanas, francesas y españolas. Habló de la poesía hasaní, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y de la fuerza de la cultura saharaui, presente en expresiones como la música, la arquitectura y el arte ecuestre. Destacó además la belleza natural del Sáhara marroquí, con sus playas atlánticas que albergan torneos internacionales de kitesurf, y la relevancia del desierto como origen de la actual dinastía reinante en Marruecos, proveniente de la región de Tafilalt.

En representación de la provincia de Santa Fe, el secretario de la Delegación Federal en la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Rossi, dio la bienvenida a los presentes en nombre del gobernador Maximiliano Pullaro y reflexionó sobre los lazos entre ambos territorios. Comparó las vastas extensiones del Sáhara y la Pampa —la cual abarca buena parte del territorio santafesino— no sólo como geografías imponentes, sino también como símbolos de identidad, cultura y potencial económico. Rossi remarcó que, aunque uno sea más verde que el otro, ambos tienen vida, tradición y riqueza: minerales en el caso de Marruecos, y alimentos en el caso de Argentina.

El escritor y conferencista Santiago De Luca, por su parte, aportó una mirada histórica y cultural, trazando vínculos entre la figura del gaucho argentino y la herencia árabe-marroquí. Habló de una “arabización” del gaucho, señalando aportes como la manera de cabalgar, la relación con el caballo, el uso de la guitarra, la poesía oral y la indumentaria. Para De Luca, el gaucho, al igual que el nómada saharaui, representa una forma de habitar el territorio, de integrarse al paisaje y de construir una identidad profunda desde la vida en las grandes llanuras.

El encuentro contó con la presencia de embajadores y representantes diplomáticos de países como Kuwait, Panamá, Indonesia, Palestina, México y Uruguay, entre otros. También hubo espacio para recordar a los maestros y maestras judeomarroquíes que llegaron a Argentina durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, y que desempeñaron un papel fundamental en la alfabetización de comunidades del interior del país. Sus descendientes aún residen en localidades santafesinas como Rosario, Moisés Ville, Palacios y Vera.
La velada se completó con una muestra de arte marroquí y una degustación gastronómica que combinó sabores tradicionales de ambos países. Platos dulces y salados de Marruecos fueron acompañados por su emblemática infusión, el té, tan presente en su cultura como lo es el mate en la Argentina. Como dato económico relevante, el embajador Yassir recordó que más del 50 % del fosfato utilizado en la producción agropecuaria argentina proviene de Marruecos, país que posee las mayores reservas del mundo de este recurso esencial.
Este intercambio cultural reafirma el compromiso de la provincia de Santa Fe por fomentar el entendimiento entre naciones, reconociendo la riqueza de sus territorios y promoviendo vínculos internacionales que trascienden fronteras.