El gobernador Axel Kicillof volvió a posicionarse como una de las voces más críticas frente al gobierno de Javier Milei, luego de que el Senado aprobara por amplia mayoría un conjunto de medidas sociales clave y avanzara en la discusión de una nueva distribución de fondos entre Nación y provincias.
Entre los temas votados se encuentran la recomposición del 7,2% para los haberes jubilatorios, la extensión de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, además de la media sanción al proyecto que propone coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y los ingresos del impuesto a los combustibles.
Kicillof celebró el respaldo parlamentario a estas iniciativas, impulsadas en parte por los gobernadores, y consideró que se trató de una señal clara hacia la Casa Rosada. “Esta semana se le aplicó un correctivo democrático a Milei. Primero fueron los gobernadores, luego el Senado. Fue un mensaje contundente en defensa del federalismo y de las obligaciones que el Ejecutivo está incumpliendo”, expresó.
En un mensaje directo al presidente, Kicillof cuestionó si se animará a vetar un proyecto respaldado por una mayoría tan significativa. “Hay que ver si Milei está dispuesto a rechazar una ley con semejante apoyo”, advirtió el mandatario provincial.
También aprovechó para recordar la fallida convocatoria presidencial a los gobernadores para celebrar el Día de la Independencia en Tucumán, calificando el intento como un acto “triste y penoso” por la baja participación. Según detalló, solo dos mandatarios provinciales habían confirmado su presencia, lo que obligó a Milei a cancelar su viaje con la excusa del mal clima. “Ese mismo día viajó la vicepresidenta Villarruel, dejando en evidencia la inconsistencia de la excusa oficial”, remarcó.
Por otra parte, Kicillof se refirió al escándalo mediático que involucró al ministro de Economía, Luis Caputo, y al periodista Alejandro Fantino, quien reveló un supuesto mensaje del funcionario en el que advertía sobre posibles consecuencias económicas ante ciertos movimientos legislativos. “Fue una amenaza velada, un intento desesperado de responsabilizar a la oposición por las fallas de su propio plan económico”, opinó.
El gobernador sostuvo que el episodio derivó en una desmentida tardía por parte del oficialismo, lo que –a su entender– no hizo más que profundizar la confusión y el descrédito. “Primero lo dijeron, luego lo negaron, después culparon a la inteligencia artificial… una cadena de errores que demuestra la fragilidad política y comunicacional del Gobierno”, concluyó.