La Justicia Federal avanzó este jueves en una investigación por delitos económicos que involucra a una de las figuras más conocidas del comercio informal en Argentina: Jorge Omar Castillo, quien fue arrestado por presunto lavado de activos, evasión impositiva y conformación de una red delictiva organizada.
La detención se produjo en su casa de Luján como parte de un operativo de gran magnitud dispuesto por el juez Luis Armella y ejecutado por la Policía Federal. La acción se desplegó en 62 allanamientos coordinados que alcanzaron ferias, domicilios, oficinas comerciales y depósitos vinculados con La Salada, una de las ferias más conocidas del país por su magnitud e informalidad.
De acuerdo con fuentes judiciales, el objetivo de los operativos fue incautar documentación clave y detener a personas identificadas como parte de una estructura dedicada a actividades ilícitas a gran escala. La fiscal Incardona, quien dirige el expediente, señaló que uno de los focos principales de la investigación es la ruta financiera de la feria, para lo cual se evitó intervenir durante los días de actividad comercial a fin de no entorpecer el secuestro de pruebas.
El expediente revela una trama compleja que involucra 89 firmas comerciales y más de 160 personas, con maniobras de lavado a través de sociedades pantalla, adquisición de bienes de lujo y movimientos bancarios diversificados. La empresa Punta Mogote SCA sería el eje organizador de las operaciones, funcionando como fachada de un negocio multimillonario basado en la falsificación de marcas, alquiler de más de 7.000 locales por semana y circulación de mercadería apócrifa.
Los procedimientos permitieron el secuestro de importante material probatorio, como planillas contables, dispositivos electrónicos, dinero en efectivo y registros financieros. Además, se concretó la detención de varios presuntos responsables de la administración actual de La Salada y de la feria Urkupiña.
Castillo, ya conocido por antecedentes similares, protagonizó en 2017 un episodio violento durante su primer arresto. En aquella ocasión, cuando un grupo especial de la Policía ingresó a su domicilio, el empresario disparó con una escopeta contra los agentes, hiriendo a uno de ellos. Por ese hecho, aún no había sido juzgado y se encontraba en libertad.
Con esta nueva imputación, el llamado “Rey de La Salada” vuelve a estar en el centro de la escena judicial, ahora enfrentando cargos que podrían derivar en penas más severas si se comprueba la existencia de una estructura mafiosa dedicada al lavado de dinero y la evasión fiscal sistemática.