El ministro responsable de llevar adelante la agenda de desregulación estatal, Federico Sturzenegger, anunció que no buscará extender las facultades extraordinarias concedidas por el Congreso al inicio de la gestión presidencial de Javier Milei. El funcionario remarcó que estas atribuciones serán utilizadas en su totalidad antes de su vencimiento, previsto dentro de menos de dos meses.
En una conversación mantenida con Bloomberg, Sturzenegger explicó que la estrategia oficial contemplaba desde el comienzo un uso intensivo pero acotado en el tiempo de estas herramientas legislativas. “No se trata de pedir más tiempo, sino de aprovechar al máximo el que se nos otorgó. Puse relojes en todas partes para que el equipo fuera plenamente consciente de los plazos”, declaró.
Según el ministro, este período fue utilizado para avanzar en múltiples transformaciones estructurales dentro del Estado, y aún quedan por implementarse medidas de alto impacto. “En las próximas semanas se van a ver cambios significativos. Serán jornadas intensas en cuanto al uso de las facultades delegadas”, anticipó.
Dentro de las acciones previstas, se analiza el cierre o la transformación profunda de diversas entidades estatales. Estas decisiones estarían alineadas con el enfoque promovido desde el Ejecutivo: un Estado más chico y eficiente. “El presidente siempre dice que reducir el aparato estatal no es una decisión impopular, sino todo lo contrario. Hay respaldo social para ese camino”, sostuvo el ministro.
Con esta definición, el Gobierno reafirma su compromiso con una transformación acelerada de la administración pública, haciendo uso del tiempo restante con un ritmo de reformas que promete no disminuir, aunque sin extender los mecanismos legales extraordinarios.