Fiebre tifoidea: cómo prevenirla y cuáles son los riesgos del reciente brote en Buenos Aires

Un nuevo brote de fiebre tifoidea encendió las alarmas en la zona oeste del conurbano bonaerense. Diez personas fueron internadas con síntomas compatibles con esta enfermedad bacteriana que, aunque poco frecuente en Argentina, puede tener consecuencias graves si no se trata a tiempo.

La fiebre tifoidea es provocada por la bacteria salmonella typhi y se transmite principalmente a través del agua y los alimentos contaminados. En el caso detectado recientemente, los contagios se habrían originado en dos complejos de viviendas de Ciudadela, donde los residentes consumían agua de pozo almacenada en tanques que no habrían sido higienizados correctamente.

A nivel mundial, la enfermedad afecta a millones de personas cada año y provoca miles de muertes. En Argentina, no se había registrado un brote similar desde hace más de dos décadas.

El médico Guillermo Capuya detalló que no es necesario ingerir grandes cantidades de agua para contraer la infección: incluso el uso de agua contaminada para la higiene personal o el cepillado dental puede ser suficiente. Además, alertó que la fiebre tifoidea puede tardar en manifestarse, lo que complica su detección precoz. Algunas personas pueden convertirse en portadoras sin presentar síntomas, pero aún así transmitir la bacteria a través de sus excreciones.

Entre los principales síntomas se encuentran la fiebre alta que incrementa durante el día, dolores abdominales, malestar general, escalofríos, dolores musculares, sarpullido, y trastornos gastrointestinales como diarrea o constipación.

Desde la cartera de Salud se emitieron recomendaciones precisas para prevenir la enfermedad. Se destaca la importancia de lavarse las manos con frecuencia utilizando agua y jabón, sobre todo luego de ir al baño, tocar animales o preparar alimentos. También se sugiere utilizar solo agua segura para beber, cocinar o higienizar frutas y verduras.

Otras medidas incluyen evitar alimentos de procedencia dudosa, consumir productos bien cocidos, especialmente pescados y mariscos, y mantener condiciones de higiene estrictas tanto en los hogares como en los establecimientos de venta de alimentos.

Asimismo, se recomendó revisar el estado de tanques y cisternas, que deben limpiarse periódicamente, mantenerse tapados y sin fisuras para impedir la contaminación.

Las autoridades enfatizan que, aunque la fiebre tifoidea no es común en el país, su aparición exige una respuesta preventiva inmediata para evitar su propagación y proteger la salud de la población.

Las recomendaciones para prevenir la enfermedad:

  • Para el lavado frecuente de manos con agua y jabón, en particular luego de haber tocado superficies no higiénicas, después de ir al baño, cambiar pañales o estar en contacto con animales o sus heces y antes de preparar o consumir alimentos.
  • Para preparar jugos, infusiones y alimentos. También durante la cocción de los mismos. De igual forma que para la reconstitución de fórmulas lácteas y otros productos alimenticios.
  • Para beber o elaborar hielo.
  • Para el lavado de frutas y verduras, especialmente las que se consumen crudas.
  • Para el lavado de dientes.
  • En los procesos de limpieza y desinfección de utensilios y superficies.
  • Para el riego de cultivos.
  • Para disponer de agua segura resulta de importancia mantener los reservorios en adecuadas condiciones de higiene. Deben limpiarse con frecuencia tanques y cisternas, y conservarlos tapados y sin grietas.

Alimentos:

  • Evitar consumir alimentos que presenten dudas de haber seguido las prácticas adecuadas de higiene en su preparación, conservación y manipulación posterior.
  • Al consumir alimentos elaborados fuera de su hogar (ej.: en restaurantes, rotiserías, eventos y otros locales de comida) elija siempre alimentos que se sirven bien cocidos, calientes y humeantes.
  • Consumir lácteos pasteurizados.
  • Cocinar adecuadamente pescados y mariscos.
  • Disponer de un adecuado tratamiento de excretas.
  • Evitar el uso de abono no tratado y el ingreso de animales a las zonas de cultivos.
  • Control de plagas: evitar la presencia de insectos, roedores y otros vectores en las áreas de elaboración y consumo de alimentos, mediante la utilización de barreras físicas (telas mosquiteras, rejillas en desagües, etc.) y el adecuado manejo de residuos.

Fiebre tifoidea: principales síntomas

  • Fiebre que comienza baja, va aumentando durante el día y puede llegar a los 40°.
  • Escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Debilidad y fatiga.
  • Dolores musculares.
  • Dolor estomacal.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Sarpullido.

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