En el inicio de la obra de la denominada «calle verde» en el microcentro porteño, se desataron alertas sobre el costo de la intervención, que se estima en más de 6.000 millones de pesos. La obra, que incluye la incorporación de 85 nuevos árboles, más de 400 metros cuadrados de espacio verde, y mejoras en la infraestructura urbana, ha sido presentada como un avance para mejorar la calidad ambiental de la ciudad. Sin embargo, el elevado presupuesto destinado a la intervención ha generado fuertes críticas por los posibles sobreprecios.

De acuerdo con los datos oficiales, el proyecto se lleva un gasto cercano a los 600.000 dólares por cuadra, lo que se traduce en cifras exorbitantes de 60.000 dólares por árbol y 13.000 dólares por metro cuadrado de superficie verde. Esta suma es mucho más alta en comparación con otras intervenciones similares, como la de la calle Yerbal en Villa Luro y la calle Triunvirato en Villa Urquiza, cuyas inversiones fueron significativamente menores, tanto en términos de costo por metro cuadrado como por árbol.

Para los opositores al proyecto, la intervención no tiene un impacto real en la mejora del ambiente urbano ni en el bienestar de los ciudadanos. Matías Barroetaveña argumentó que, en lugar de paliar el déficit de espacios verdes en el microcentro, este tipo de proyectos representan un gasto desproporcionado para los escasos beneficios que brindan. Además, la instalación de canteros y árboles no resuelve problemas más urgentes relacionados con el cambio climático ni contribuye a mitigar las olas de calor en la ciudad.
El diputado Andrés La Blunda, referente de KOLINA CABA, también expresó su preocupación por el impacto económico en los comercios de la zona, que ya habían sido perjudicados por restricciones de circulación previas, y destacó que los comerciantes deben afrontar nuevamente las consecuencias de una decisión gubernamental que no responde a las verdaderas necesidades de los vecinos ni de los sectores productivos del área.