El Servicio Alimentario Escolar (SAE) sigue siendo una de las herramientas más importantes para garantizar la equidad en el acceso a una alimentación adecuada en la Provincia de Buenos Aires. Este mes de enero, el programa continúa su implementación en el marco de las Escuelas Abiertas en Verano, un espacio que ofrece a los estudiantes no solo la posibilidad de participar en actividades recreativas, sino también en recibir un desayuno y almuerzo diario.
La iniciativa ha cubierto más de 1.700 sedes en toda la provincia, con un total de 250.000 niños, niñas y adolescentes beneficiados. El impacto de este programa es significativo no solo por la cantidad de estudiantes que alcanzan, sino también por la inversión de más de 5.100 millones de pesos destinados a garantizar que todos los participantes tengan acceso a una nutrición balanceada.
A lo largo de este mes, se han visitado diversas sedes en Ensenada, observando el entusiasmo de los chicos y chicas mientras disfrutan de las actividades recreativas organizadas para ellos. Además de ofrecerles una oportunidad de esparcimiento, el programa asegura que estos jóvenes no queden excluidos de un derecho fundamental: el acceso a una alimentación adecuada, en un ambiente de inclusión y disfrute.