La relación entre los empresarios más poderosos del mundo y los políticos de extrema derecha ha cobrado nueva relevancia con la asunción de Donald Trump y el ascenso de Javier Milei. Ambos líderes comparten una visión de futuro que pone en jaque los principios democráticos en favor de un nuevo orden económico. Este fenómeno es alimentado por una red de empresarios de Silicon Valley y sus homólogos argentinos, que impulsan un modelo de poder en el que el Estado es desplazado en favor de la «libertad» de los negocios.
Trump, al igual que Milei, no solo aboga por políticas económicas favorables a las empresas, sino que busca una transformación radical de la estructura política, reduciendo o incluso eliminando los controles que limitan las ganancias de los grandes capitales. Este enfoque tiene su reflejo en figuras como Peter Thiel, uno de los ceos más influyentes del mundo. Thiel, que ha sido un firme defensor de un capitalismo radical, ha afirmado que la libertad y la democracia no son compatibles, una declaración que resume el ethos de esta nueva clase empresarial que promueve la disolución de las estructuras democráticas en pos de un modelo económico sin restricciones.
La red de apoyo de estos líderes trasciende fronteras, como lo demuestra la relación entre los empresarios de Silicon Valley y figuras políticas globales de extrema derecha. Musk, por ejemplo, ha mantenido una postura pública favorable a Trump y otros líderes autoritarios como Viktor Orban, y ha utilizado su plataforma X (anteriormente Twitter) para difundir sus ideas libertarias. Esta red, que también incluye a figuras argentinas como Marcos Galperín de Mercado Libre, busca crear un entorno en el que el poder económico se encuentre por encima de las instituciones democráticas.
En Argentina, esta tendencia se refleja en la relación de Milei con los ceos nacionales, quienes en su mayoría provienen del sector tecnológico. Endeavor, la cámara que agrupa a los llamados «unicornios» de Argentina, ha sido clave en la financiación y apoyo al ascenso de Milei. Figuras como Galperín y Martín Migoya, entre otros, han contribuido al surgimiento de un movimiento económico que busca desmantelar el aparato estatal y llevar a cabo una reconfiguración radical del sistema económico.
Este fenómeno global, que incluye figuras como Thiel y Musk, plantea preguntas sobre el futuro de la democracia en un mundo donde el poder económico parece estar dispuesto a desafiar las estructuras políticas tradicionales en favor de un modelo de negocios sin fronteras.
Foto de portada: Musk (X, Tesla), Thiel (Paypal) y Galperín, de Mercado Libre, con visiones similares del mundo