Desde el inicio de la gestión de Javier Milei en noviembre de 2023 hasta septiembre de 2024, Argentina registró el cierre de 11.931 empresas, lo que refleja un panorama crítico en diversos sectores de la economía. Según un informe del Centro de Economía Política (Cepa), basado en datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, los rubros más golpeados incluyen comercio, transporte, construcción y servicios profesionales.
En términos relativos, la construcción se posiciona como el sector más perjudicado, con una disminución del 6,5 % en el total de empleadores. Este desplome se traduce en una pérdida de 1.417 empresas y 85.233 puestos de trabajo, representando el 17,9 % de los despidos totales en el período.
Otros sectores también enfrentaron una contracción significativa. El comercio mayorista y minorista, junto con la reparación de vehículos, perdió 2.515 empleadores. Por su parte, el transporte y almacenamiento registraron 2.187 cierres empresariales, y los servicios profesionales, científicos y técnicos sumaron 1.405 empresas menos.
En cuanto al empleo registrado, la disminución fue de 2,19 %, equivalente a 215.981 trabajadores que quedaron sin sustento. La mayoría de las pérdidas afectaron a grandes empresas, con más de 500 empleados, que representaron el 57,2 % de la reducción total de puestos de trabajo. Estas compañías recortaron 123.534 empleos, mientras que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de hasta 500 trabajadores redujeron su personal en 92.447 puestos, lo que equivale al 42,8 % del total.
La contracción del empleo y el cierre de empresas se reflejan en los indicadores laborales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La tasa de desempleo alcanzó el 6,9 % en el tercer trimestre de 2024, un aumento de 1,2 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Esto se traduce en 300.000 nuevos desocupados, mientras que la cantidad de ocupados que buscan empleo adicional creció casi un 18 %.