
En una charla con el Dr. Miguel Saredi, quien desempeña un rol clave tanto en la creación de Mercados de Abaratamiento Bonaerenses como en su participación en la cadena agroalimentaria desde el ámbito privado, le consultamos sobre la situación actual de los precios de la carne y los alimentos en general.
El consumo de carne vacuna en declive
Saredi explicó que el consumo de carne vacuna continúa cayendo. «Es consecuencia del desastre de este gobierno con la destrucción salarial, a pesar de que los precios han bajado en términos proporcionales», afirmó.
Los precios de la carne: una realidad atrasada
«Los precios de la carne vacuna llevan seis meses de atraso en relación con la inflación promedio de la economía. Esto puede sorprender a muchos, pero es la realidad», señaló Saredi.
Entre marzo y agosto, los valores de los cortes de carne vacuna medidos por el INDEC (cuadril, paleta, asado, carne picada y bife) aumentaron un 21%, mientras que la inflación acumulada en ese período fue del 70%. Saredi detalló que «en febrero, esos cinco cortes costaban en promedio 6.000 pesos por kilo. Según el último informe del INDEC, el precio promedio se situó en 7.200 pesos. Sin embargo, si se hubiera actualizado por el índice general de la inflación, el valor debería rondar los 10.000 pesos por kilo. Este atraso en el precio es cercano al 40%».
La pérdida del poder adquisitivo y sus consecuencias
Saredi vinculó esta caída en los precios reales de la carne vacuna con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. «Nunca se consumió tan poca carne vacuna en la historia argentina. Es algo que duele y afecta incluso los hábitos y el estilo de vida de nuestra sociedad», concluyó.
La situación que describe Saredi refleja una compleja combinación de factores económicos que impactan tanto en el mercado como en los consumidores, quienes ven cada vez más limitado su acceso a uno de los alimentos más tradicionales del país.