La salida de grandes multinacionales del mercado argentino, como Procter & Gamble (P&G) y The Clorox Company, ha generado un cambio importante en el panorama empresarial del país. Estas compañías, ante un contexto económico adverso, decidieron vender sus operaciones, cediendo el control de sus marcas más icónicas a empresarios locales.
Procter & Gamble, en 2023, concretó la venta de sus marcas más reconocidas, como Gillette, Pantene y Pampers, a la empresa Newsan S.A., consolidando la presencia de esta firma en el sector de consumo masivo. La venta incluyó plantas de producción y acuerdos exclusivos para la distribución de productos, asegurando la continuidad en el mercado argentino de estas populares marcas.
Por su parte, Clorox, que llegó al país hace más de 50 años y era un referente en productos de limpieza, también decidió retirarse. Su operación fue adquirida por Apex Capital, un grupo de inversión centroamericano que rebautizó la empresa como Grupo Ayudín, manteniendo marcas como Ayudín y Poett, y conservando los puestos de trabajo en el país.
Este retiro de multinacionales, que incluye también a marcas como Oral-B y Duracell, no solo refleja una tendencia global de estas compañías de reducir su presencia en mercados económicamente inestables, sino que ha abierto oportunidades para empresarios locales de asumir el control de marcas históricas. Mientras la oposición atribuye esta situación a las políticas económicas actuales, la realidad es que los cambios de manos de estas empresas responden a una combinación de factores globales y locales.