Un total de 27 heridos, dos de ellos trasladados a hospitales, fue el saldo de la represión ejercida por la policía frente al Congreso de la Nación, donde jubilados y diversas organizaciones políticas y sociales se manifestaban en rechazo al veto presidencial sobre la ley de movilidad jubilatoria. Las fuerzas de seguridad, bajo el control de la ministra Patricia Bullrich, dispersaron la protesta utilizando palos y gases pimienta, a pesar de que la convocatoria se desarrollaba de manera pacífica.
«Con el ajuste, los jubilados perdieron como en la guerra», afirmó el diputado Itai Hagman, quien junto a otros legisladores salió a las calles para apoyar a los manifestantes. La movilización de los jubilados, realizada como todos los miércoles, buscaba visibilizar el descontento ante la política de ajuste implementada por el gobierno de Javier Milei, que impacta fuertemente en los sectores más vulnerables.
José, un jubilado que aportó 44 años al sistema previsional, expresó su frustración: «Cobro 220 mil pesos y es indignante, después de tantos años de trabajo». El sentimiento de indignación y lucha se reflejaba en las consignas de los manifestantes, quienes, tras el acto, realizaron una caravana alrededor del Congreso.
Pese a la represión, los jubilados, junto con sus aliados políticos y sindicales, anunciaron que continuarán con su plan de lucha. Según Marcos Wolman, referente de los jubilados, el próximo paso será una protesta frente al PAMI, con el fin de denunciar los recortes en medicamentos, uno de los temas más urgentes que enfrentan los adultos mayores en la actualidad.