Crisis en la industria textil argentina: despidos y suspensiones en medio del desplome de las ventas

En el primer trimestre del año, la mitad de las empresas del sector textil argentino se vieron obligadas a tomar medidas drásticas que afectaron directamente el empleo, revela un informe de la Fundación Pro Tejer. Despidos, suspensiones, reducción de turnos y cancelación de horas extras son algunas de las medidas adoptadas por estas empresas en respuesta al desplome de las ventas, generado por la pérdida del poder adquisitivo de la población.

La encuesta realizada por la Fundación Pro Tejer refleja un panorama desolador para la industria textil. El 51 por ciento de las empresas consultadas admitió haber tomado medidas que impactaron negativamente en el empleo durante los primeros meses de 2024. Esta situación se traduce en una cadena de causalidad directa: menos ventas conducen a menos producción, lo que a su vez resulta en menos empleo.

Luciano Galfione, director de Pro Tejer y propietario de una fábrica de hilados sintéticos, describe la difícil situación que enfrenta su empresa, donde tuvieron que reducir el equipo de colaboradores en un 20 por ciento debido a que están operando al 20 por ciento de su capacidad instalada. Esta realidad se repite en empresas de distintos tamaños y ubicaciones geográficas, como Textil Amesud en San Martín, que ha visto caer sus ventas en más del 40 por ciento en los últimos tres meses.

La crisis no se limita a una región específica, sino que afecta a todo el país. Desde Tierra del Fuego hasta Tucumán, se reportan despidos y suspensiones en empresas textiles de diferentes magnitudes. La empresa Coteminas en Santiago del Estero y la reconocida Topper en Tucumán son solo algunos ejemplos de esta tendencia preocupante.

La situación se agrava aún más cuando se observan las perspectivas futuras. El 79 por ciento de las empresas encuestadas no planea realizar inversiones durante el 2024, y el 69 por ciento registra caídas en la utilización de su capacidad instalada. Esto posterga decisiones de inversión en renovación de equipos, en un sector que requiere constantes actualizaciones tecnológicas.

El sector textil argentino, compuesto principalmente por empresas pymes y con una mano de obra intensiva, se encuentra en una encrucijada. La producción local en casi toda la cadena de valor contrasta con la situación de crisis que atraviesa el sector. La falta de inversión, la caída en las ventas y la pérdida de empleo son signos alarmantes de un sector que enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

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