En el marco de la Reunión de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebrada en Washington, se han proyectado sombrías perspectivas para la economía argentina. El último informe del FMI, presentado por su economista jefe Pierre-Olivier Gourinchas, advierte que el país sudamericano enfrentará una inflación estratosférica del 149,4% anual y una contracción económica del 2,8% para este año 2024.
El organismo internacional atribuye este panorama desalentador a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei, las cuales han generado incertidumbre en los mercados y una caída en la confianza de los inversores. Se espera que estas medidas de austeridad continúen impactando negativamente en el corto plazo, con un aumento proyectado del desempleo del 6,6% al 8%.
A pesar de estas proyecciones sombrías, el FMI vislumbra un cambio de tendencia para el próximo año. Se estima que en 2025 la inflación se reducirá significativamente al 45%, acompañada de un aumento del 5% en la actividad económica. Sin embargo, el desempleo se mantendría elevado en un 7,5%.
El gobierno de Javier Milei, por su parte, ha minimizado las proyecciones del FMI, calificándolas como simples estimaciones y enfatizando su enfoque en resolver los problemas económicos del país día a día.
Ante este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha emprendido un viaje a Washington con el objetivo de buscar nuevos desembolsos que puedan impulsar la economía argentina y acelerar la salida del cepo cambiario. Caputo participará en una serie de reuniones con altos funcionarios del FMI y del Tesoro de los Estados Unidos, manteniendo la esperanza de modificar el acuerdo vigente para obtener fondos frescos.
Durante su estadía en la capital estadounidense, el titular de Economía también participará en encuentros clave del FMI y el Banco Mundial, donde se discutirán aspectos relacionados con la economía mundial y los recursos financieros necesarios para promover el desarrollo económico en los países en desarrollo.