La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha revelado preocupantes cifras sobre el estado de la industria pyme en enero, marcando un declive del 30% interanual en la producción industrial a precios constantes. Este dato se suma a la retracción del 26,9% registrada en diciembre, señalando una tendencia alarmante para el sector.
Según el Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) elaborado por CAME, la capacidad instalada de las empresas se redujo al 70,8% en enero, evidenciando un descenso de 2,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior. El vicepresidente de CAME, Alberto Kahale, advirtió sobre la gravedad de la situación, pronosticando tiempos aún más difíciles.

Los sectores más afectados fueron Papel e Impresiones (-41,7%), Químicos y plásticos (-35,6%), Metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte (-34,8%), Maderas y muebles (-30,6%), Alimentos y bebidas (-22%), e Indumentaria y textil (-18,2%). Kahale subrayó la crítica situación de las pymes, señalando que «no se produce porque no hay quien lo compre».

El informe de CAME destaca que la industria pyme opera actualmente con el 70,8% de su capacidad instalada y alerta sobre el agravamiento de la situación en marzo, especialmente para los locales que deban renovar contratos de locación y enfrentar aumentos de tarifas. La entidad sostiene que el sector industrial está fuertemente afectado por el deterioro en el poder adquisitivo y la pérdida de competitividad en los mercados internacionales.
Ante este panorama, las pymes se preparan para afrontar meses complejos, con la incertidumbre de cierres de locales y la difícil realidad de un mercado que no encuentra compradores. La crisis en la industria pyme es un llamado de atención urgente para la adopción de medidas que impulsen la recuperación y sostenibilidad de este sector vital para la economía del país.