En la previa a las elecciones en el Club Atlético Boca Juniors, la fórmula presidencial conformada por Andrés Ibarra y Mauricio Macri ha desatado una tormenta entre los hinchas xeneizes con un spot electoral que roza lo insólito. Bajo el título de «Es hora de volver a ver el Boca de nuestros sueños», el video de un minuto y ocho segundos ha desencadenado críticas y burlas en las redes sociales debido a su notoria omisión de dos figuras clave en la historia del club: Juan Román Riquelme y Carlos Bianchi.
La propaganda comienza de manera surrealista, con una edición que ni un realizador amateur aceptaría, al presentar imágenes de la final perdida ante el Bayern Munich en la Copa Intercontinental de 2001, donde el arquero Oliver Kahn, verdugo de aquel encuentro, tiene más protagonismo que los ídolos de la hinchada.
El slogan, «Es hora de volver a ver el Boca de nuestros sueños», suena a ironía para muchos hinchas, ya que el spot se esfuerza minuciosamente en borrar cualquier indicio de «riquelmismo». Juan Román Riquelme, considerado el máximo ídolo en la historia del club, brilla por su ausencia. No hay ni un solo momento que recuerde la conquista de la Copa Libertadores 2007, donde el candidato presidencial oficialista fue la figura indiscutida.
Pero las omisiones no se detienen allí. Carlos Bianchi, el exitoso director técnico que llevó a Boca a ganar tres Libertadores y dos Intercontinentales, es otro de los ilustres ausentes. Su única presencia se reduce a un festejo grupal, de espaldas, donde su calvicie inconfundible apenas se vislumbra.
La presencia de figuras ajenas al club, como el técnico del Milan, Ancelotti, y el arquero rival Oliver Kahn, generó aún más burlas en las redes sociales. La selección argentina, con Lionel Messi, también se hace presente, desatando la indignación de los hinchas.
El desacierto del spot electoral ha tenido el efecto contrario al deseado, provocando una ola de críticas y burlas en las redes sociales. Los seguidores de Boca no han tardado en expresar su descontento ante una producción que parece alejarse de los sueños de los hinchas, más bien, se convierte en una pesadilla audiovisual que amenaza con pasar factura en las urnas el próximo domingo 17.