La Matanza, 20 de junio de 2023 – El Consejo del Partido Justicialista de La Matanza emitió un enérgico repudio a la represión llevada a cabo por el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, contra movimientos sociales, pueblos originarios y docentes en huelga que luchan por mejores salarios. Además, el partido expresó su rechazo a la reforma constitucional provincial, que limita de manera vergonzosa el derecho a la huelga del pueblo jujeño.
El Consejo del Partido Justicialista de La Matanza demanda el cese inmediato de la feroz represión y aboga por el empleo de métodos democráticos que promuevan el diálogo y la búsqueda de consensos entre las partes involucradas. Asimismo, insta a evitar el uso de la violencia como herramienta de dominio político contra el pueblo.
La reforma constitucional impulsada por Morales es duramente criticada, ya que criminaliza el derecho de protesta, garantizado por el artículo 14 de la Constitución Nacional y reconocido como uno de los derechos esenciales en el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948.
Estos hechos lamentablemente evocan los sucesos ocurridos los días 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando el gobierno de Fernando De La Rúa, con Gerardo Morales como secretario de Desarrollo Social y Patricia Bullrich como ministra de Trabajo, decretó el estado de sitio, desatando una feroz represión que dejó como saldo la trágica pérdida de 39 argentinos y más de 500 heridos.
El modelo provincial implementado por Morales es visto como un ensayo general de la farsa liberal que Juntos por el Cambio (JxC) aspira a replicar en todo el país en caso de ganar las próximas elecciones generales. Según el Consejo del Partido Justicialista de La Matanza, este modelo se caracteriza por políticas de ajuste acompañadas de una represión brutal, todo bajo el manto de impunidad proporcionado por un sistema judicial corrupto que representa los mismos intereses cuestionables.
El Consejo del Partido Justicialista de La Matanza hace un llamado a la sociedad para rechazar este tipo de políticas y mantener un enfoque en la construcción de una sociedad basada en la justicia social, el respeto a los derechos humanos y el diálogo como camino para resolver los conflictos.