El general del ejército digital de Lula llegó al país y reveló la fórmula para ganar la batalla en redes

André Janones, el diputado que comandó el canal de WhatsApp con más de 10 millones de seguidores, mantuvo encuentros con Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa en Buenos Aires y explicó cómo lograron revertir el escenario electoral en Brasil.

Con la experiencia de haber liderado una de las remontadas digitales más impactantes de los últimos años en América Latina, el legislador brasileño André Janones desembarcó en la Argentina en una gira política de alto impacto.

El referente, reconocido como el arquitecto del dispositivo virtual que apuntaló la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, llegó acompañado por los especialistas en comunicación Chico Kertész y Rafael Marroquim. El lunes 2 de noviembre fue el día central de su agenda: primero mantuvo un almuerzo de más de dos horas con el titular del Frente Renovador, Sergio Massa, en las oficinas de Retiro, y luego se trasladó hasta San José 1111, donde la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cumple prisión domiciliaria, para una reunión que se extendió por casi tres horas.

Durante una entrevista televisiva en Buenos Aires, Janones repasó el detrás de escena de la estrategia que permitió quebrar el dominio de la derecha en el ecosistema digital. Aclaró que no pertenece al Partido de los Trabajadores, sino a una fuerza aliada, y que su vínculo con Lula se remonta al inicio de su mandato como diputado en 2018.

El corazón del sistema fue el canal de WhatsApp bautizado «Ejército de Lula». Lo que comenzó con cerca de 60.000 integrantes tras la primera vuelta electoral escaló a más de 10,8 millones en apenas 17 días, convirtiéndose en el segundo canal más grande del país vecino. Desde allí, el diputado distribuía las denominadas «misiones» diarias: audios, videos cortos y consignas claras para que la militancia replicara en Instagram, YouTube y X.

Uno de los datos que sorprendió fue la capilaridad del dispositivo. Según detalló, una quinta parte del electorado que respaldó a Lula integraba esos grupos de mensajería.

La clave, explicó, no fue solo producir contenido, sino enseñar a eludir la lógica de las plataformas. «Enviábamos técnicas de uso algorítmico para driblar los algoritmos de Meta», señaló, al tiempo que indicó que formaron a simpatizantes en el funcionamiento de las métricas internas.

En ese sentido, detalló una premisa que rompe con la reacción habitual: «Siempre que vemos a alguien hablar mal del presidente Lula no debemos defenderlo, porque el algoritmo va a creer que es un contenido relevante. Lo pasamos de largo y comentamos donde hablan bien del presidente. No queremos que las derechas sean dominantes, queremos un equilibrio».

Para el estratega, la campaña tuvo un componente emocional decisivo. Tras la primera vuelta, el objetivo fue presentarle a Lula a una generación que solo lo conocía como ex mandatario, recuperando su historia como dirigente obrero. También hubo lecturas focalizadas: jubilados que se sintieron interpelados tras el destrato de su rival en el debate y un trabajo específico con el electorado evangélico, donde optaron por no confrontar en la agenda religiosa que intentaba instalar la oposición.

Sobre su presencia en el país, Janones aseguró que el 60% de lo ejecutado en Brasil puede adaptarse a la realidad argentina y se mostró entusiasmado por el intercambio con la ex mandataria. «Fui contagiado por su energía, su entusiasmo», afirmó sobre el encuentro con Fernández de Kirchner, en el que, según contó, analizaron votantes, criterios de segmentación y funcionamiento del algoritmo. El contexto no es menor: la reunión se dio luego de que la ex presidenta dejara abierta en una entrevista con el Washington Post la posibilidad de volver a postularse una vez recuperados sus derechos políticos.

De cara al futuro, el legislador ratificó que no asumirá un cargo ministerial en la administración de Lula. «No me puedo quedar preso en la burocracia del cargo. Tengo que estar libre para entregar lo que necesita el Presidente», sostuvo. Con una Cámara dominada por la extrema derecha, definió que la próxima tarea de su tropa digital será garantizar la gobernabilidad. En su horizonte aparece además un viaje a España, a la espera del aval del jefe de Estado brasileño.

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